Uruapan, Mich., a 19 de mayo de 2015.- Un reducido grupo de habitantes de la comunidad indígena de Capacuaro, retuvo a unos 45 empleados del Centro de Reinserción Social (Cereso) del municipio de Uruapan, Michoacán, por más de cuatro horas, en demanda de la liberación de una persona a quien se le sigue proceso por el delito de extorsión.
Alrededor de las 11:00 horas, un grupo de unas 50 personas arribó a la explanada del Cereso, obstruyendo el acceso al estacionamiento; y armados con palos y tubos, exigieron a las autoridades penitenciarias y del juzgado, entrevistarse con el indiciado Simón Alejo, quien, dijeron, se encontraba enfermo y no era atendido médicamente.
Un grupo de familiares ingresaron y se entrevistaron con el presunto delincuente, sin embargo, cerca de las tres de la tarde, clausuraron las rejas del penal, las ataron con alambres y varillas e impidieron la salida del personal administrativo, de custodia y varios albañiles.
En tono agresivo, los indígenas gritaban consignas de libertad y justicia; pidieron agilización del proceso o libertad al indiciado, quien está acusado del delito de extorsión en agravio de un habitante de Angahuan y detenido aproximadamente hace dos meses.
Fue cuando el Grupo de Operaciones Especiales y la Policía Estatal se aprestaban a desalojarlos, que los comuneros, con el pretexto de ir por refuerzos, se retiraron el lugar y a las 18:30 horas los empleados pudieron salir por fin de su centro de trabajo.









