"No quiero ser una estadística más": activista exige investigar amenazas que recibió el viernes en Uruapan

"No quiero ser una estadística más": activista exige investigar amenazas que recibió el viernes en Uruapan
Autor: Redacción / Amanda Bautista Rodríguez | Fecha: 5 de Julio de 2026 a las 15:38:56

Morelia Michoacán, a 05 de julio 2026.- "No me quiero convertir en una estadística más", manifestó, Luis Manuel Soto, presidente de la Fundación Soto Sanabria quie exigió a las autoridades estatales investigar la amenaza que recibió el pasado viernes, cuando un mensaje fue colocado en su automóvil mientras se encontraba en el estacionamiento de un centro comercial en la ciudad de Uruapan.

 

Soto señaló que el hecho representa una alerta sobre los riesgos que enfrentan los activistas sociales en Michoacán.

 

"Exijo que se haga justicia y se atiendan estos temas porque me he estado dando cuenta de que muchos activistas sociales los han estado desapareciendo. Pues también no quiero ser uno de ellos", declaró.

 

El activista, quien suma 17 años de trabajo social en comunidades indígenas de la región, hizo un llamado al fiscal general del Estado con licencia, Carlos Torres Piña, y al secretario de Seguridad Pública, José Cruz Medina, para que intervengan y garanticen su seguridad.

 

"Les pido que tomen atención y que también nos volteen a ver, porque estamos corriendo riesgos. Yo no quiero ser una estadística más. Mi vida corre peligro. El simple hecho de que ahorita no estoy ni en mi comunidad no me siento seguro de llegar a mi comunidad, porque han atentado contra mi integridad, contra mi paz", expresó en entrevista.

 

Indicó que se ha dedicado durante más de 10 años a la educación, la entrega de medicamentos, juguetes y apoyos para el campo en comunidades de alta marginación, así como al impulso de jóvenes estudiantes con subsidios  

par que adquieran elementos básicos para su 

instrucción académica.

 

"Yo quisiera que me dijeran si yo he perjudicado a alguien, si yo he lastimado a alguien, si yo le he hecho algo malo. Mi único delito con mi equipo de trabajo es apoyar a las personas, darles mejores oportunidades de vida, de salud, de educación, de mejor campo, orientarlos, auxiliarlos. Ese es nuestro delito: estar con la gente, con la comunidad"*, expresó.

 

El presidente de la fundación afirmó que el activismo social se ha convertido en una actividad de alto riesgo en la entidad, al ser señalados como opositores por alzar la voz sobre las carencias de las comunidades.

 

"Nos ven como si fuéramos enemigos porque somos críticos. Soy un crítico constructivo, no negativo. Me dedico a apoyar y nos quieren callar por querer ayudar a las personas que realmente lo necesitan. Pareciera que hay personas que quieren tener a las personas sumisas, calladas, que no hablen", afirmó.

 

Ante la amenaza, Soto informó que reducirá al 50 por ciento su presencia en campo mientras evalúa la evolución del caso.

Más información de la categoria
Más información de la categoria
Comentarios