Tiquicheo, Mich., a 15 de abril de 2026.— La localización de una camioneta completamente calcinada en una brecha rural de la región de Tierra Caliente ha encendido nuevas alertas en torno a la desaparición de Rogelio Portillo Jaramillo, director regional de la Secretaría del Bienestar en Huetamo, cuyo caso arrastra antecedentes que lo colocaron, años atrás, en el radar de agencias internacionales.
El vehículo, hallado el pasado 2 de abril sobre el camino que conecta las comunidades de El Palmar y El Algodón, podría pertenecer al funcionario desaparecido desde el 28 de marzo. El descubrimiento fue reportado por automovilistas al sistema de emergencias C5i, lo que derivó en un operativo de seguridad y en la intervención de la Fiscalía General del Estado, que mantiene abierta la investigación para confirmar la identidad de la unidad y recabar indicios que permitan esclarecer lo ocurrido.
Portillo Jaramillo fue visto por última vez en Huetamo la tarde del 28 de marzo. Desde entonces, su paradero es desconocido. La denuncia de desaparición activó protocolos de búsqueda, mientras su familia ha insistido públicamente en la necesidad de apoyo ciudadano para encontrarlo con vida.
Sin embargo, el caso no se limita a una desaparición más en una región marcada por la violencia. De acuerdo con información de fuentes cercanas a la investigación, no se descarta que el funcionario haya sido privado de la libertad por un grupo del crimen organizado que opera en la zona del Bajo Balsas, un corredor estratégico donde convergen Michoacán, Guerrero y el Estado de México, y donde persiste una disputa entre organizaciones criminales antagónicas.
El nombre de Rogelio Portillo no es ajeno a la polémica. En 2021, durante su candidatura a la alcaldía de Huetamo por Morena, fue señalado en registros de la Administración para el Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos como presunto implicado en una conspiración para traficar drogas en Houston, Texas. En aquel momento, autoridades estatales confirmaron que los datos publicados por la agencia coincidían con su identidad, lo que detonó cuestionamientos sobre su perfil político.
A ese historial se suma un entramado familiar con presencia en la vida pública y bajo sospecha. Portillo Jaramillo es hijo de Edilberto Portillo Mendoza, fundador del grupo musical “Beto y sus Canarios”, y sobrino de figuras con trayectoria política y presuntos vínculos con el crimen organizado en la región, lo que refuerza las líneas de investigación que hoy siguen las autoridades.
Mientras la Fiscalía continúa con las diligencias periciales sobre la camioneta calcinada, el caso pone nuevamente en evidencia la compleja intersección entre política, crimen organizado y violencia en la Tierra Caliente michoacana, donde las desapariciones no solo reflejan una crisis de seguridad, sino también las sombras que persiguen a ciertos actores públicos.
Por ahora, la incógnita persiste: si el vehículo hallado corresponde al funcionario desaparecido, podría tratarse del primer indicio tangible de su destino; si no, la investigación seguirá enfrentando el mismo vacío que, desde hace más de dos semanas, rodea la desaparición de Rogelio Portillo Jaramillo.









