Guanajuato, Guanajuato, a 28 de enero de 2026.– A un día de la masacre registrada al término de un torneo de fútbol en la comunidad de Loma de Flores, en el municipio de Salamanca, donde un comando armado irrumpió a bordo de tres camionetas y abrió fuego contra los asistentes, dejando un saldo de 11 personas fallecidas y 13 más heridas, la Fiscalía General del Estado desplegó un amplio operativo en la región Laja-Bajío.
La movilización se extendió a por lo menos tres municipios: Celaya, Juventino Rosas y Villagrán, donde se observó el recorrido de más de 40 unidades pertenecientes al Grupo Especial de Reacción e Intervención (GERI), la Agencia de Investigación Criminal y peritos especializados. La presencia de agentes estatales fuertemente armados generó expectación entre la población de diversas comunidades rurales.
De manera extraoficial, trascendió que durante estas acciones se realizaron cateos e intervenciones en distintos domicilios ubicados en localidades como Rincón de Centeno, Pozos, San Rafael de Yustis, Santa Rosa de Lima y Morales. No obstante, las autoridades no informaron en su momento los resultados del operativo.
Fue hasta este miércoles cuando la Fiscalía de la Región confirmó la detención de tres personas presuntamente relacionadas con la masacre ocurrida en Salamanca, quienes, de acuerdo con versiones preliminares, estarían vinculadas al grupo delictivo de Santa Rosa de Lima.
A la par de estos hechos, la presencia de un helicóptero militar el pasado lunes generó inquietud y especulación entre los habitantes de Celaya y municipios cercanos, ante la versión de que se trataba de la llegada de altos mandos para encabezar un operativo especial. La aeronave, identificada como un helicóptero “cuatro estrellas” con las siglas DN-1, corresponde a un Sikorsky S-61 Sea King, asignado al Alto Mando de la Secretaría de la Defensa Nacional y utilizado para el traslado de mandos militares de máximo nivel.
Sobre este tema, el alcalde de Celaya, Juan Miguel Ramírez, aclaró que el aterrizaje de la aeronave en el aeropuerto local obedeció únicamente a un reabastecimiento de combustible y descartó cualquier relación con los hechos violentos de Salamanca o con operativos en la región.
“Primero me dijeron que era uno negro, de Marina, luego que era un Puma. Me explicaron que solo fue para reabastecimiento de combustible. No tiene que ver con operativos aquí ni con lo de Salamanca. También se dijo que había llegado el secretario de Seguridad Federal, pero no fue así; es un Puma y esos son de Sedena”, declaró el edil.
Finalmente, el presidente municipal reiteró que, de acuerdo con lo señalado previamente por la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo, los hechos violentos en la comunidad salmantina estarían relacionados con una disputa entre dos grupos delictivos que operan en la zona.








