Morelia, Mich., a 19 de febrero de 2026. — En cuestión de horas, dos golpes quirúrgicos contra el aparato federal se ejecutaron en corredores estratégicos de Michoacán: hombres armados interceptaron un transporte con medicamentos del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y, al día siguiente, despojaron un vehículo oficial de Programas para el Bienestar. La Fiscalía General de la República (FGR) abrió carpetas de investigación, pero hasta ahora no hay detenidos.
El primer ataque fue difundido el 18 de febrero y ocurrió sobre la autopista México–Guadalajara, a la altura de la caseta de Zinapécuaro. Sujetos armados cerraron el paso y se llevaron el cargamento de medicamento destinado a una unidad médica en Sahuayo. No se trata de un botín cualquiera: hablamos de insumos para atención pública. Cada caja sustraída puede traducirse en recetas pendientes y tratamientos interrumpidos.
Veinticuatro horas después, el patrón se repitió. En la carretera Morelia–Salamanca, a la altura de Cuto del Porvenir, municipio de Tarímbaro, otro comando interceptó un vehículo de Bienestar y lo arrebató a sus ocupantes. La acción fue directa, sin titubeos. Dos rutas clave, dos vehículos oficiales, dos operaciones armadas en menos de un día.
La investigación quedó en manos de la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR), que integrará datos de prueba por robo —en el primer caso, por robo de autotransporte federal—. Pero el trasfondo va más allá de un expediente: los ataques se registraron en arterias de alto flujo logístico, puntos donde convergen mercancías, personal y recursos públicos.
El mensaje es inquietante: las carreteras estratégicas no sólo mueven comercio, también se han convertido en escenarios de asaltos dirigidos contra bienes del Estado. El robo de medicamento abre la puerta al mercado negro de fármacos; el despojo de vehículos oficiales exhibe vulnerabilidades en los traslados federales.
Silencio oficial sobre montos, tipos de insumos o posibles vínculos entre ambos hechos. Lo único confirmado es el inicio de las indagatorias.








