De las aulas al reclusorio: Adolescente que mató a dos profesoras con rifle de asalto en Michoacán, es vinculado a proceso

De las aulas al reclusorio: Adolescente que mató a dos profesoras con rifle de asalto en Michoacán, es vinculado a proceso
Autor: Redacción / Noventa Grados | Fecha: 5 de Abril de 2026 a las 17:04:52

Lazaro Cardenas, Mich., a 5 de abril de 2026.— En Lázaro Cárdenas, el horror no termina. A una semana del ataque que sacudió a la Preparatoria Antón Makarénko, el caso dio un giro clave: el adolescente de 15 años que asesinó a dos profesoras fue vinculado a proceso por un juez de control.

El menor, identificado como Osmer H., enfrentará cargos por feminicidio y portación de arma de uso exclusivo del Ejército. Permanecerá bajo internamiento preventivo mientras la fiscalía consolida la investigación. Sin embargo, lo que parecía un caso brutal pero aislado, ahora se enreda en una trama más oscura.

Las imágenes de seguridad son contundentes. El joven entra al plantel con un estuche de guitarra. Dentro, un fusil. Segundos después, el estruendo: al menos 14 disparos contra Tatiana y María del Rosario. Un ataque directo, sin titubeos.

El arma utilizada —un fusil tipo AR-15— se ha convertido en el eje de la investigación. La versión inicial del adolescente es tan inquietante como endeble: asegura que lo encontró en su casa. Pero ahí es donde las dudas se multiplican.

Su padrastro, presuntamente integrante de la Secretaría de Marina, negó categóricamente que el arma le pertenezca. Aun así, la cercanía con una institución castrense ha encendido las alertas.

Peor aún: autoridades confirmaron que el arma no aparece en ningún registro oficial de las fuerzas armadas mexicanas. Es decir, se trata de un arma “fantasma”. Sin trazabilidad, sin dueño legal, sin historia documentada. Un vacío que apunta directamente a redes de tráfico ilegal o a fallas graves en los controles.

Mientras tanto, la vinculación a proceso —dictada bajo la Ley Nacional del Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes— ha reavivado la indignación. Porque, pese a la violencia del crimen, la pena máxima que podría enfrentar el menor sería de apenas 3 años de internamiento.

La fiscalía tiene ahora un mes para cerrar filas: peritajes, análisis del entorno familiar y la ruta del arma serán determinantes. En paralelo, otra línea inquieta toma fuerza: publicaciones en redes sociales que apuntan a una posible afinidad con el movimiento Incel, lo que podría perfilar un trasfondo de odio de género.

La vinculación no es el final, es el inicio de una historia que se complica. Porque más allá del adolescente que jaló el gatillo, hay preguntas que siguen sin respuesta… y que podrían revelar que este crimen no empezó en un salón de clases, sino mucho antes, en un entorno donde un arma de guerra apareció sin explicación.

Hoy, mientras el proceso judicial avanza, el caso deja una estela de inquietud: un menor, dos víctimas, y un fusil sin origen que podría destapar algo mucho más grande.

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