Ciudad de México, a 5 de abril de 2026.- En pleno arranque del periodo vacacional de Semana Santa, miles de viajeros que planean volar dentro o fuera del país se toparon con un incremento en las tarifas aeroportuarias que, sin previo aviso visible para la mayoría de los pasajeros, encareció los boletos de avión en distintas terminales del país.
El ajuste corresponde a la Tarifa de Uso de Aeropuerto (TUA), un cobro obligatorio que pagan todos los pasajeros al abordar un vuelo y que está incluido dentro del precio final del boleto. Aunque suele pasar desapercibido para el usuario común, especialistas advierten que este cargo puede representar hasta más de la mitad del costo total de algunos vuelos nacionales, especialmente en aerolíneas de bajo costo.
El incremento comenzó a aplicarse desde el 1 de abril, justo cuando millones de personas se preparaban para viajar por Semana Santa, una coincidencia que ha generado críticas entre usuarios y analistas del sector aéreo.
La TUA es establecida por los aeropuertos o por los grupos que los administran —como los consorcios privados que operan gran parte de las terminales del país—, pero su aplicación requiere autorización del gobierno federal, principalmente a través de la Secretaría de Hacienda y de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes. Una vez avalado el ajuste, el monto se integra automáticamente al precio del boleto que venden las aerolíneas.
En el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), uno de los principales puntos de salida del país, la tarifa ronda más de 540 pesos para vuelos nacionales y supera los mil pesos para vuelos internacionales, cifras que se suman al resto de impuestos y cargos incluidos en los pasajes.
Aunque oficialmente los ajustes se justifican por inflación, mantenimiento de infraestructura y modernización de las terminales, críticos del sistema aeroportuario señalan que en México la TUA se ha convertido en una de las más altas del mundo y que parte de estos recursos también se han utilizado para cubrir compromisos financieros heredados del cancelado Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en Texcoco.
Otro factor que genera cuestionamientos es el momento elegido para el incremento. En el sector aéreo es bien sabido que los boletos para temporadas vacacionales suelen comprarse con semanas o meses de anticipación, por lo que cuando una tarifa sube justo al inicio del periodo de viajes, muchos pasajeros ya tienen compromisos de vuelo y pocas alternativas para evitar el gasto adicional.
En la práctica, el resultado es un golpe directo al bolsillo de los turistas y viajeros nacionales que decidieron desplazarse durante las vacaciones, en un contexto en el que volar dentro de México ya es considerado por especialistas como uno de los más caros de América Latina cuando se suman impuestos y tarifas aeroportuarias.
Así, mientras playas, ciudades coloniales y destinos turísticos del país reciben a miles de visitantes por Semana Santa, muchos de ellos descubrieron que, antes de despegar, ya habían pagado un precio más alto por simplemente usar el aeropuerto.









