Morelia, Mich., a 8 de enero de 2026.- El Estado mexicano volvió a mostrar su peor rostro: el de la impotencia. Aunque las autoridades federales y estatales estaban plenamente enteradas del fallecimiento de Marvin Sepúlveda Arellano, hermano de “El Bótox”, supuesto líder de Los Blancos de Troya, fueron incapaces siquiera de hacer cumplir la ley más básica: identificar un cadáver y practicar una necropsia.
Marvin habría muerto por sobredosis, según fuentes oficiales. Sin embargo, ni la identidad plena ni la causa real de su muerte pudieron confirmarse. ¿La razón? No porque no hubiera autoridades, sino porque no pudieron.
El cuerpo era velado en la comunidad Las Colonias Cenobio Moreno, hasta donde llegaron elementos de la Defensa Nacional, Guardia Nacional y personal pericial. Estaban ahí, rodearon la zona, observaron… pero cuando intentaron recuperar el cuerpo para los procedimientos legales, familiares y pobladores se los impidieron. Y el Estado, simplemente, se retiró.
A lo largo de los años, el Botox y su familia han consolidado un brazo armado que poco a poco ha sido desmantelado. Sus hijos César y Joana, así como el esposo de esta última, Gerardo N., alias “El de La Silla”, han sido detenidos en diversos eventos entre 2023 y 2025.
También el año anterior fue detenida su pareja, Esmeralda N., en un operativo en las Colonias Cenobio Moreno, y su hermano, Cirilo Sepúlveda Arellano “El Capi”.
Actualmente, además de “El Bótox”, es buscado su primo hermano Andrés Alejandro Sepúlveda Álvarez, alias “El Jando” o “El Fresa” — considerado uno de los líderes dentro de Los Blancos de Troya y relacionado con homicidios y extorsiones, y por ello está en la lista de los más buscados —.








