Apatzingán, Mich., a 11 de noviembre de 2026. — La adrenalina, la imprudencia y la velocidad se combinaron en una tragedia que enluta a Apatzingán. La noche del domingo se tiñó de luto sobre la carretera Apatzingán–Cuatro Caminos, donde una presunta carrera clandestina de motocicletas terminó en un violento accidente que cobró la vida de un menor y dejó a otro joven al borde de la muerte.
El siniestro ocurrió alrededor de las 10:40 de la noche, a la altura del puente del fraccionamiento Girasoles. Testigos relataron que varios jóvenes circulaban a toda velocidad en motocicletas modificadas, desafiando el peligro y las normas de tránsito. En uno de los retornos, una motocicleta Italika rojo con negro se descontroló repentinamente, provocando un derrape devastador que lanzó a sus ocupantes contra el asfalto.
El impacto fue tan brutal que ambos jóvenes quedaron inconscientes sobre la cinta asfáltica, mientras la motocicleta terminó severamente dañada metros adelante. Minutos después, paramédicos de Protección Civil arribaron al sitio y confirmaron el peor escenario: uno de los ocupantes, un menor de apenas entre 13 y 14 años de edad, ya no contaba con signos vitales.
El adolescente, vestido completamente de negro, fue declarado sin vida en el lugar, generando escenas de consternación entre curiosos y automovilistas que se detuvieron ante la magnitud del accidente.
Su acompañante, un joven de entre 16 y 18 años, sufrió lesiones de extrema gravedad y fue trasladado de urgencia al Hospital Regional de Apatzingán, donde permanece internado en estado delicado y bajo pronóstico reservado.
Elementos de la Guardia Civil y la Guardia Nacional acordonaron la zona, cerrando parcialmente la circulación mientras personal de la Fiscalía General del Estado y peritos realizaban las diligencias correspondientes. Posteriormente, el cuerpo del menor fue trasladado al Servicio Médico Forense para la necropsia de ley.
El hecho ha vuelto a encender las alarmas sobre las carreras clandestinas de motocicletas en la región, una práctica que continúa cobrando vidas jóvenes en Apatzingán, ante la mirada impotente de familias y autoridades.
Las investigaciones continúan para determinar responsabilidades y establecer si hubo más personas involucradas en esta carrera que terminó en tragedia.








