Bélgica, a 15 de septiembre de 2023.- Científicos del Reino Unido y Bélgica anunciaron un avance en la comprensión de cómo mueren las células cerebrales en la enfermedad de Alzheimer, según lo informado en la revista Science.
El equipo de investigación, conformado por científicos del Instituto de Investigación de la Demencia del University College de Londres y del Centro de Investigación del Cerebro y Enfermedades de la Universidad KU Leuven en Bélgica, afirma haber resuelto este enigma.
Estos investigadores han identificado una conexión entre las proteínas anormales que se acumulan en el cerebro y un proceso conocido como "necroptosis", una forma de autodestrucción celular.
Este descubrimiento fue recibido con entusiasmo por parte de expertos y se presenta como un nuevo punto de partida para el desarrollo de tratamientos innovadores contra la enfermedad de Alzheimer.
La enfermedad se caracteriza por la pérdida de células cerebrales o neuronas, lo que conduce al deterioro cognitivo y a síntomas como la pérdida de memoria.
Se sabe que en el cerebro de las personas con Alzheimer se acumulan proteínas anormales, llamadas amiloide y tau, formando placas, pero hasta ahora no se había logrado establecer una conexión clara entre estas dos características de la enfermedad.
Los científicos postulan que la proteína amiloide anormal se acumula inicialmente en los espacios entre las neuronas, lo que desencadena una inflamación cerebral y provoca cambios en la química de las neuronas.
Esto a su vez conduce a la formación de ovillos de proteína tau y a la producción de una molécula llamada MEG3, que induce la muerte celular mediante necroptosis.
La necroptosis es uno de los mecanismos que normalmente utiliza el organismo para eliminar las células no deseadas a medida que se generan nuevas células.
En experimentos, los investigadores trasplantaron células cerebrales humanas en cerebros de ratones genéticamente modificados para producir grandes cantidades de amiloide y tau anormal, lo que provocó que las neuronas humanas iniciaran un proceso de necroptosis.
Sin embargo, los investigadores observaron que la mera presencia de la molécula MEG3 era suficiente para desencadenar la muerte de las neuronas humanas, y cuando redujeron los niveles de esta molécula, lograron prevenir la necroptosis.









