Celaya, Guanajuato, a 31 de octubre 2026.- El despido de Gerardo Álvarez García, quien se desempeñaba como coordinador de delegados, comités de agua y saneamiento rural, generó señalamientos entre el exfuncionario y el alcalde Juan Miguel Ramírez Sánchez, luego de que el primero denunciara presuntas amenazas y asegurara temer por su vida y la de su familia.
A través de un video difundido en redes sociales, Álvarez afirmó que su salida ocurrió después de negarse a entregar datos personales de ciudadanos que acudían a solicitar apoyos y servicios al municipio, entre ellos nombres, domicilios y teléfonos. Aseguró que el hijo del alcalde, Alejandro Ramírez Casillas, le advirtió que sería despedido si no proporcionaba dicha información.
También relató que, durante un recorrido por 14 escuelas de San Miguel Octopan para visitar altares de Día de Muertos, el presidente municipal presuntamente lo amenazó con separarlo del cargo si volvía a la comunidad. Posteriormente, dijo, encontró personal de Contraloría en su oficina para iniciar la entrega-recepción.
“Hago este video con miedo porque sé lo que implica hablar de un presidente municipal en este país, pero creo que no debemos quedarnos callados”, expresó.
Además, responsabilizó directamente al alcalde, a su hijo y a su entorno de cualquier situación que pudiera sucederle a él, a sus familiares o a su equipo de trabajo.
En respuesta, Juan Miguel Ramírez rechazó haberlo amenazado y sostuvo que el despido obedeció a presuntas irregularidades en el uso de recursos públicos para actividades políticas. Indicó que fueron tres trabajadores dados de baja por ese motivo y advirtió que habrá más separaciones si comprueban conductas similares.
“No vamos a permitir que haya desvíos de recursos en nuestro municipio”, afirmó.
El alcalde señaló que, entre las prácticas detectadas, estaría el uso de vehículos y gasolina oficiales para actividades ajenas a las funciones municipales. Incluso mencionó que Gerardo Álvarez presuntamente participaba en actividades de campaña de un candidato, aunque reconoció que parte de la información sobre las irregularidades le fue reportada por otros funcionarios.
Sobre las acusaciones difundidas en el video, consideró que podrían surgir más señalamientos como consecuencia de las bajas realizadas.
“Hoy salió esto, mañana va a salir otra cosa y pasado mañana va a salir otra cosa”, comentó.
Asimismo, al ser cuestionado sobre la intervención de su hijo en asuntos municipales, explicó que Alejandro es asesor de un diputado y que acude ocasionalmente a la Presidencia para realizar gestiones.
Finalmente, Ramírez Sánchez reiteró que no habrá excepciones por amistad o compromisos políticos: “Pueden ser mis amigos, pueden ser los que me iban a hacer campaña, puede ser cualquier persona. No vamos a permitirlo”.
Sobre la posibilidad de emprender acciones legales o realizar una investigación por las acusaciones, indicó que será su equipo quien determine qué procedimiento corresponde.









