Nueva Jersey, Estados Unidos, a 2 de agosto de 2025.- Una agencia independiente de control del gobierno federal en Estados Unidos abrió una investigación contra Jack Smith, exfiscal especial del Departamento de Justicia, por presuntas violaciones a la ley Hatch, que prohíbe la participación política partidista de funcionarios públicos. La indagatoria surge a raíz de su papel en los casos penales contra Donald Trump, presentados en 2023, antes de que este ganara la presidencia en 2024.
Smith fue designado fiscal especial en noviembre de 2022 por el entonces secretario de Justicia Merrick Garland, y encabezó dos investigaciones clave contra Trump: una por intentar revertir los resultados de las elecciones de 2020 y otra por el manejo indebido de documentos clasificados hallados en Mar-a-Lago. Ambas causas fueron retiradas tras el regreso de Trump a la presidencia, en línea con la política del Departamento de Justicia de no procesar a un presidente en funciones.
El senador republicano Tom Cotton impulsó el inicio de la investigación, señalando que Smith habría actuado con fines políticos para favorecer a Joe Biden y Kamala Harris. No obstante, hasta ahora no se ha demostrado que el fiscal haya infringido la Ley Hatch ni que su actuar fuera políticamente motivado, como tampoco se ha iniciado una investigación similar contra los fiscales que indagaron a Biden y a su hijo Hunter.
La Fiscalía Especial, que no tiene atribuciones penales, pero si puede aplicar sanciones administrativas, enfrenta una crisis interna. Su exdirector, Hampton Dellinger, fue destituido por el gobierno de Trump, y su sucesor provisional, Jamieson Greer, también enfrenta cuestionamientos. Trump nominó recientemente a Paul Ingrassia, comentarista conservador que apoya teorías infundadas sobre fraude electoral, aunque su confirmación ha sido propuesta en el Senado.









