Apatzingán, Mich., a 16 de enero de 2026.– Cientos de trabajadores sindicalizados del Ayuntamiento de Apatzingán y simpatizantes a su movimiento, tomaron este viernes los principales espacios y vialidades del municipio en protesta por lo que califican como un despido masivo e injustificado, presuntamente ordenado por la administración encabezada por la presidenta municipal Fanny Arreola Pichardo, a quien responsabilizan directamente de dejar sin sustento a decenas de familias.
Con consignas como “Se ve, se siente, SUESMA está presente”, “No más despidos injustificados” y “La 4T nos dejó sin trabajo”, los manifestantes —integrantes del Sindicato Único de Empleados al Servicio del Municipio de Apatzingán (SUESMA)— denunciaron una escalada de hostigamiento, persecución sindical y discriminación laboral, que aseguran se ha intensificado desde diciembre pasado.
De acuerdo con los representantes sindicales, alrededor de 30 trabajadores fueron despedidos este viernes, y existe el riesgo de que los ceses continúen el lunes, alcanzando hasta 349 sindicalizados, lo que consideran un golpe directo contra una organización con más de 40 años de historia.
Los inconformes señalaron que el conflicto se agudizó tras la protesta realizada los días 4 y 5 de diciembre de 2025, luego de la cual —afirman— comenzaron a girarse actas administrativas de manera generalizada y se produjeron despidos que califican como represalias por defender su contrato colectivo de trabajo.
“Nos quieren obligar a entregar un contrato colectivo que es producto de más de cuatro décadas de lucha. Eso no está ni estará en la mesa”, advirtió uno de los dirigentes sindicales, quien además denunció amenazas e intimidaciones para que trabajadores renuncien a SUESMA y se incorporen a otro sindicato minoritario.
Los manifestantes también acusaron incongruencias por parte del gobierno municipal, al sostener que existe un “exceso de empleados” mientras, aseguran, se contrata nuevo personal para suplir a los despedidos.
En lonas y cartulinas, los trabajadores responsabilizaron no solo a la presidenta municipal, sino también al síndico Francisco Aguilar y a la funcionaria Anel Moreno Mendoza, a quienes señalaron como corresponsables de cualquier situación que pudiera poner en riesgo la integridad de los trabajadores en protesta.
Ante la falta de diálogo con el gobierno municipal, los sindicalizados exigieron la intervención directa del Gobernador del Estado, así como del Congreso local, la Comisión Estatal de Derechos Humanos, la Secretaría de Gobierno y la dirigencia estatal de Morena, partido al que acusan de traicionar los principios de la llamada Cuarta Transformación.
“Somos trabajadores, no delincuentes. Queremos trabajar en paz y que se respeten nuestros derechos laborales”, expresaron durante la movilización, en la que advirtieron que mantendrán las protestas hasta que se instale una mesa de diálogo real y efectiva que frene los despidos y el hostigamiento.
Hasta la publicación de esta nota, el Ayuntamiento de Apatzingán no había emitido una postura oficial sobre las acusaciones ni sobre la demanda de intervención estatal.








