Morelia, Michoacán, a 24 de marzo de 2026.- El asesinato de dos maestras en la preparatoria Antón Makerenko a manos presuntamente de un estudiante de 15 años, quien utilizó un fusil de asalto, es visto como la consecuencia extrema de una crisis de salud mental postergada y un indicio de abandono institucional y familiar, señaló Erick Avilés, director de Mexicanos Primero Michoacán.
En entrevista telefónica indicó que siete horas antes del ataque, el joven publicó en redes sociales imágenes portando el arma, acompañadas de mensajes vinculados a comunidades radicales como los (célibes involuntarios).
"Esa difusión fue un grito de auxilio que no fue atendido a tiempo, haciendo el crimen perfectamente predecible", comentó Avilés.
Salud Mental y Advertencias Ignoradas
El analista contextualizó el evento, indicando que Michoacán es un "territorio marcado por el estrés postraumático colectivo", ante diversos hechos de violencia como el desplazamiento forzado, balaceras, y enfrentamientos armados.
Además, recordó que desde hace seis años, la organización Mexicanos Primero Michoacán advirtió sobre la urgencia de la atención socioemocional durante el confinamiento, pues los jóvenes quedarían marcados como una "generación pandemia".
Avilés enfatizó que el adolescente, quien publicó avisos a las 2 de la mañana con el fusil en mano, "solo exhibe la falta de atención y abandono institucional y familiar en el que se encontraba".









