Apatzingán, Mich., a 15 de enero de 2026.— Apatzingán vive uno de sus tiempos más violentos y políticamente tensos en tiempos recientes: nueve personas asesinadas el mismo día, tres durante la mañana y seis más por la tarde, mientras en el Ayuntamiento el conflicto interno escala a gritos, insultos y acusaciones públicas de corrupción contra el propio gobierno municipal encabezado por Fanny Arreola.
Un solo día, nueve muertos
La violencia se desató el 12 de enero, cuando una balacera entre personal militar y civiles dejó tres hombres sin vida. Sin embargo, la jornada cerró de forma aún más sangrienta: por la tarde fueron localizados seis cuerpos sin vida, todos con huellas de violencia, en otro punto del municipio.
Dos hechos distintos, misma fecha, nueve homicidios, un saldo que volvió a colocar a Apatzingán en el centro de la crisis de seguridad que arrastra la región de Tierra Caliente, donde la presencia del crimen organizado y la disputa territorial continúan marcando la vida cotidiana.
Mientras las autoridades estatales y federales abrían carpetas de investigación, en el gobierno municipal el escenario no era de coordinación ni de contención, sino de fractura política abierta.
Conflicto laboral: alcaldesa confronta a sindicalizados
Ese mismo contexto de tensión se halla al interior del Ayuntamiento. Desde hace meses, trabajadores sindicalizados han reclamado públicamente a la alcaldesa por presuntos incumplimientos laborales, descuentos aplicados sin reflejarse en prestaciones y falta de diálogo institucional.
Lejos de desactivar el conflicto, la presidenta municipal protagonizó un enfrentamiento verbal con los trabajadores, a quienes descalificó y con quienes rompió el diálogo, profundizando la percepción de un gobierno más ocupado en confrontar que en resolver; en los últimos días, la alcaldesa ha buscado despedir a varios de ellos.
Cabildo roto: regidora de Morena acusa robo y denuncia violencia verbal
A finales de 2025 la crisis alcanzó su punto más alto durante una sesión de Cabildo, cuando la regidora de Morena Carmen Zepeda acusó directamente al secretario de Administración y Finanzas y la administración de Fanny Arreola, de manejos irregulares, retención de salarios y una presunta nómina paralela de “personal de apoyo” que no aparece en documentos oficiales.
La discusión subió de tono cuando la regidora fue interrumpida y descalificada desde la presidencia municipal. En el propio micrófono, Zepeda denunció haber sido insultada:
“Me estás violentando, yo no te he dicho a ti ni descarada ni cínica”, reclamó la regidora, luego de que desde la presidencia se intentara desacreditar su intervención.
Lejos de retractarse, Zepeda insistió: “¿Quieren que nos callemos? Claro que tenemos que hacer un señalamiento”, y cuestionó públicamente la negativa del gobierno municipal a reconocer adeudos salariales y explicar el destino del dinero no pagado a trabajadores.
Violencia afuera, pleitos adentro
La escena resume el momento que vive Apatzingán: nueve homicidios en un solo día, trabajadores enfrentados con el Ayuntamiento, y una sesión de Cabildo convertida en ring político, con acusaciones de robo, opacidad y violencia verbal entre integrantes del mismo partido.
Mientras las familias lloran a sus muertos y los trabajadores exigen respuestas, el gobierno municipal aparece fracturado, confrontado y rebasado, alimentando la percepción de que el desgobierno y el conflicto se han convertido en los sellos de la administración de Fanny Arreola.








