Morelia, Michoacán, a 13 de julio del 2026.- El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, reconoció que el crimen organizado presiona a alcaldes a través de las policías municipales, e incluso infiltrarse en sus filas para delinquir, cometer extorsión, o chantajear a los ediles. Apuntó que esta es información conocida por el pueblo y autoridades.
En este sentido, el titular del Ejecutivo estatal destacó la necesidad de someter a debate una reforma constitucional al artículo 115, que le atribuye a los ayuntamientos la seguridad pública en sus demarcaciones, jurisdicciones y territorios. Enfatizó que se trata de una discusión que se debería llevar al terreno nacional, pues de los mil 462 municipios del país, mil no cuentan con una policía municipal.
En el contexto local, dijo, en Michoacán se cuenta con la Guardia Civil, así como el refuerzo de la Guardia Nacional (GN) que en la entidad tiene 52 cuarteles, lo que lleva a contar con más elementos de la GN que policías municipales, además, un número importante de elementos de municipales no están capacitados o certificados para la portación de armas.
Recalcó también, las corporaciones municipales representan una carga económica que los municipios no pueden soportar, por ejemplo, hay demarcaciones que pasan más de cuatro años antes de solicitar la compra de un arma, adquisición que se realiza a través de la Secretaría de la Defensa Nacional.
Ramírez Bedolla apuntó que la vulnerabilidad de las corporaciones locales lleva a que sea fácil que la delincuencia organizada se infiltre en ellos y caigan en actividades delictivas, pues, por ejemplo, se sabe que fueron elementos municipales quienes participaron en ellos ataque armado en contra de la Guardia Civil en Nahuatzen, así como otros elementos detenidos en Uruapan por la participación en el homicidio del ex edil, Carlos Manzo, así como otros hechos en Zinapécuaro, Tangancícuaro, Zacapu, entre otros.









