Ciudad de México, 2 de febrero del 2026.- Con argumentos falaces en materia comercial, el uso de millones en recursos económicos y presiones diplomáticas, las tabacaleras han intentado vulnerar el derecho de México y otras naciones para decidir sobre sus políticas públicas que protegen a la población de los daños causados por los productos del tabaco, reveló el estudio internacional elaborado por la ONG francesa Contre-Feu y STOP, el organismo de control mundial de la industria tabacalera.
Jorge Alday, director de STOP en Vital Strategies, expresó que "la investigación demuestra que la industria está tratando de utilizar el poder diplomático de la Unión Europea para desafiar el derecho soberano de otros países a determinar sus políticas de salud para proteger a su población, especialmente a los jóvenes”.
El documento que puede ser consultado en el vínculo Las empresas tabacaleras debilitar las políticas sanitarias - STOP y titulado “A puerta cerrada: Cómo influye la presión de la industria tabacalera en la Unión Europea y fuera de ella”, apunta que las organizaciones de presión del tabaco más influyentes, en particular Philip Morris International (PMI), se concentran en lugares donde existen fuertes vínculos económicos debido a la presencia de sedes de empresas tabacaleras, actividades de cultivo de tabaco o instalaciones de fabricación.
Martin Drago, director de Incidencia Política de Contre-Feu, declaró que "según estos resultados, la Comisión Europea ha infringido en repetidas ocasiones el Convenio Marco para el Control del Tabaco de la OMS (CMCT de la OMS) o bien, como mínimo, no ha aplicado debidamente las medidas del tratado. Además de socavar los esfuerzos europeos para proteger a la población de los daños del tabaco en nuestro continente, la UE tampoco protege a los países no europeos de la influencia indebida de la industria tabacalera".
En el caso de México, la industria tabacalera que es responsable de 7 millones de muertes anuales en todo el mundo intentó impugnar en México la prohibición de los productos de tabaco calentado al calificar esa medida de “barrera comercial”, mientras que en la Unión Europea infiltró sus políticas para socavar disposiciones sanitarias que protegen a la población de los daños a la salud causados por los productos de tabaco.
Cassandre Bigaignon, responsable de incidencia política europea de Contre-Feu, dijo que “las organizaciones de la sociedad civil y el Defensor del Pueblo Europeo han expresado su preocupación por esta falta de transparencia. Para restablecer la confianza y cumplir con sus compromisos internacionales, la UE debe dejar de colaborar con la industria tabacalera a puerta cerrada".
La investigación logró documentar 49 organizaciones de presión de la industria tabacalera, el uso de 14 millones de euros en gastos anuales y 257 reuniones con responsables de las políticas de la UE para influir en políticas de salud de diversas naciones.
La industria tabacalera es responsable de 7 millones de muertes al año. El informe mundial de la OMS de octubre de 2025 sobre las tendencias en el consumo de tabaco confirma que la UE sigue siendo una de las regiones más afectadas por la epidemia del tabaquismo, con alrededor de 700 000 muertes prematuras cada año. El tabaco también supone una enorme carga económica: en 2009, le costó a la UE €544 000 millones, lo que equivale al 4,6 % del PIB combinado de los Estados miembros.
Los daños van mucho más allá de la salud pública y los costos económicos. El cultivo y los residuos del tabaco provocan una grave degradación del medio ambiente, desde la deforestación hasta la contaminación por plásticos y productos químicos. La cadena de suministro también está relacionada con abusos de los derechos humanos generalizados, como el trabajo forzoso y el trabajo infantil en las regiones productoras de tabaco. Se estima que 1,3 millones de niños son explotados en los campos de tabaco.








