*Hamurabi Huesca Manzano, director del portal informativo Pinotepa Comunica, murió en un ataque armado que dejó tres personas sin vida en Santiago Pinotepa Nacional. Su asesinato ocurre menos de tres meses después del homicidio de otro periodista en Oaxaca y vuelve a encender las alarmas sobre la inseguridad, la impunidad y los riesgos de ejercer el periodismo en México.
Oaxaca, Oax., 9 de octubre de 2026. — La violencia vuelve a sacudir al periodismo oaxaqueño. La tarde de este viernes, un ataque armado en Santiago Pinotepa Nacional terminó con la vida del comunicador Hamurabi Huesca Manzano, director y fundador del medio digital Pinotepa Comunica, en un episodio que dejó tres hombres muertos y una profunda preocupación por la inseguridad en la región Costa.
El crimen ocurrió alrededor de las 16:00 horas en la colonia Planta y Porvenir, conocida como barrio La Planta, donde se registró una agresión con armas de fuego que movilizó a las autoridades.
Entre las víctimas se encontraba Huesca Manzano, quien además de su actividad periodística trabajaba como taxista.
Su muerte se suma a una cadena de hechos violentos que han golpeado a comunicadores en distintas regiones de México, un país donde informar sobre la realidad local puede implicar riesgos extraordinarios.
Tres muertos en plena tarde: el ataque que conmocionó a Pinotepa Nacional
De acuerdo con los primeros reportes, sujetos armados perpetraron una agresión que dejó tres hombres sin vida, entre ellos el periodista. También se reportó que una mujer resultó lesionada.
La Fiscalía General del Estado de Oaxaca inició las investigaciones para esclarecer el ataque, identificar a los responsables y determinar las circunstancias en que ocurrieron los homicidios.
Sin embargo, uno de los aspectos más delicados del caso es la identidad del posible objetivo de los agresores.
Según la primera línea de investigación difundida por las autoridades, el ataque habría estado dirigido contra un hombre identificado como «El Darío», presuntamente relacionado con actividades delictivas en la región.
La hipótesis oficial señala que Huesca Manzano habría acudido al lugar en su calidad de taxista para recoger a dicha persona, quedando involucrado en la agresión.
Hasta el momento, no se ha acreditado que el comunicador haya sido asesinado por su trabajo periodístico. Esa posibilidad tampoco debe descartarse sin una investigación exhaustiva.
Dos periodistas asesinados en menos de tres meses: crece la preocupación en Oaxaca
La muerte de Hamurabi Huesca Manzano ocurre después de otro homicidio que provocó preocupación entre organizaciones defensoras de la libertad de expresión.
El 22 de julio de 2026 fue asesinado Francisco Alejandro Leyva Aguilar, en San Pablo Etla, Oaxaca, quien había denunciado amenazas de muerte antes de perder la vida.
Los dos casos presentan circunstancias diferentes y no existe evidencia pública que permita establecer una conexión entre ambos crímenes. Sin embargo, evidencian la vulnerabilidad que enfrentan comunicadores en el estado.
La pregunta es inevitable: ¿qué tan protegidos están quienes ejercen el periodismo en Oaxaca?
México, un país donde informar puede costar la vida
El asesinato de Huesca Manzano ocurre en medio de una crisis nacional de violencia contra la prensa.
Durante más de dos décadas, periodistas mexicanos han sido víctimas de homicidios, desapariciones, amenazas, desplazamientos forzados y ataques contra sus medios de comunicación.
Organizaciones como ARTICLE 19, Reporteros Sin Fronteras y el Comité para la Protección de los Periodistas han documentado los riesgos que enfrentan especialmente quienes investigan corrupción, crimen organizado, abusos de autoridad y redes de poder locales.
La situación resulta particularmente delicada en comunidades donde los periodistas trabajan con recursos limitados, carecen de medidas de protección y deben convivir diariamente con las personas y grupos sobre los que informan.
El impacto de estos crímenes trasciende a las víctimas y sus familias. Cada ataque contra un comunicador puede generar miedo, autocensura y vacíos informativos que afectan a toda la sociedad.
Oaxaca está de luto: la violencia arrebata otra vida
Hamurabi Huesca Manzano dedicaba parte de su vida a informar a la población de Pinotepa Nacional. Su nombre se suma ahora a los de otros comunicadores que han perdido la vida en episodios de violencia en México.
Mientras las autoridades avanzan en las investigaciones, el caso vuelve a poner sobre la mesa una realidad que exige atención inmediata: la necesidad de garantizar seguridad, justicia y condiciones para ejercer el periodismo sin temor.
Tres personas asesinadas, un periodista entre las víctimas y una investigación que no puede quedar sin respuestas.
Para los mexicanos la violencia no debe convertirse en costumbre. Y para los periodistas la impunidad no puede ser la última noticia.









