Tepetlaoxtoc, Estado de México, a 10 de julio de 2026.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que el estudio preliminar de la necropsia practicada al tigre de Bengala "Kenzo" confirmó que el ejemplar falleció por broncoaspiración de sangre, consecuencia de las lesiones provocadas por un disparo recibido durante el operativo de captura realizado el pasado 2 de julio en Tepetlaoxtoc, Estado de México.
La dependencia detalló que el análisis fue realizado por el Departamento de Patología de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM, cuyos especialistas determinaron que la causa de muerte fue una hemorragia derivada de un impacto de bala en la parte frontal de la cabeza, cerca del párpado derecho, lo que ocasionó que el felino aspirara sangre hacia las vías respiratorias.
De acuerdo con el informe, el proyectil ingresó por el párpado superior derecho y continuó su trayectoria hasta atravesar el paladar blando. Asimismo, durante la revisión se identificaron otras lesiones, algunas compatibles con proyectiles de arma de fuego, además del sitio donde se encontraba el microchip de identificación y una herida lacerante de 11 centímetros en la cola.
La Profepa señaló que el diagnóstico definitivo será emitido una vez que la UNAM concluya el examen histopatológico, el cual permitirá conocer con mayor precisión el alcance de las lesiones observadas. Dicho estudio será entregado cuando la máxima casa de estudios reanude actividades tras el periodo vacacional.
La institución también precisó que "Kenzo" era un macho de aproximadamente dos años de edad, con un peso de 116.2 kilogramos y una longitud de 236 centímetros, medida desde la punta de la nariz hasta la cola.
La Semarnat y la Profepa reiteraron su compromiso con la protección de la vida silvestre y señalaron que continuarán con las acciones correspondientes en torno al caso.
El tigre escapó del centro privado Animal Experience y fue localizado en una zona cerril entre las comunidades de San Bernardo y San Pedro Chiautzingo. Durante el operativo, médicos veterinarios intentaron sedarlo con dardos tranquilizantes; sin embargo, tras un ataque del animal al personal y ante el riesgo para los participantes, elementos de seguridad accionaron sus armas. El felino fue trasladado para recibir atención médica, pero murió poco después.









