*Melissa Plancarte presenta Menjaz como un proyecto familiar junto a Pancho Uresti. La misma página que promociona el establecimiento conserva un homenaje explícito a Kike Plancarte como “jefe templario”, mientras reportes recientes documentan la actividad de Los Caballeros Templarios en el municipio.
Apatzingan, Mich., a 1 de noviembre de 2026.— Melissa Plancarte, conocida como la “Barby Grupera”, presenta una nueva faceta empresarial en una ciudad marcada por la violencia de la organización que dirigió su padre. El "Hotel Boutique Menjaz" y su "Restaurante Pancho" se promocionan como un proyecto familiar que ofrece exclusividad, comodidad y lujo en el centro de Apatzingán. El establecimiento anuncia siete habitaciones, mientras su oferta en Booking incluye restaurante, terraza y bar. En Facebook, la cantante agradece el respaldo a esta nueva etapa junto a su esposo, Pancho Uresti; sin embargo, su propia cuenta conserva publicaciones que obligan a mirar más allá de la publicidad hotelera hacia la historia de la erupcion más reciente del narcotráfico en Michoacán.
El protagonista tiene nombre y apellido: Enrique “Kike” Plancarte Solís, dirigente de La Familia Michoacana y posteriormente de Los Caballeros Templarios, organización en cuya formación participó. Estados Unidos lo sancionó en febrero de 2010 como integrante de la estructura de La Familia; cuando murió en un enfrentamiento con las autoridades en marzo de 2014, el Gobierno mexicano lo identificaba como líder financiero templario relacionado con al menos 30 averiguaciones previas. Su posición pertenecía a una maquinaria criminal vinculada con narcotráfico, secuestros y extorsiones, cuyo poder penetró la economía y la vida cotidiana de Tierra Caliente.
Ese poder criminal no terminó con la muerte de Kike. En Apatzingán, más de una década después de la muerte de Kike Plancarte, Los Caballeros Templarios, el cartel que ayudó a fundar, sigue protagonizando enfrentamientos, la organización de estructuras armadas y cometiendo extorsión. El 9 de septiembre de 2026, la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán dio a conocer la detención de siete integrantes cerca de Ex Hacienda de la Huerta, después de una agresión contra fuerzas estatales y federales; fueron asegurados siete fusiles y 1,340 cartuchos. En mayo, un jefe de plaza Templario identificado como “La Galleta”, al que atribuía operaciones en Pátzcuaro y Apatzingán y señalamientos por extorsión a limoneros y homicidio.
La influencia de estas organizaciones se mide también en las condiciones impuestas a quienes producen y comercian. Una investigación de El País describió cómo las extorsiones alcanzaron distintos eslabones de la cadena del limón y situó a Los Caballeros Templarios en parte de Apatzingán. Posteriormente, Reforma documentó una ofensiva de grupos rivales contra territorios controlados por los templarios, con bloqueos, enfrentamientos, drones y minas. Para los habitantes, la disputa significa amenazas sobre el trabajo, dificultades para transitar y el riesgo de abandonar sus hogares; el Observatorio Regional de Seguridad Humana registró desplazamientos en comunidades del municipio durante 2025.
En ese escenario, la promesa de descanso de Menjaz convive con una cifra que rompe cualquier postal de tranquilidad: 92 carpetas de investigación por homicidio doloso en los doce meses con corte a septiembre de 2026, según una compilación de ENFEMEX elaborada con datos del Secretariado Ejecutivo del SIstema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
La relación pública de Melissa con la figura de su padre rebasa el parentesco. El 31 de marzo de 2016, segundo aniversario de su muerte, la página “Melissa Plancarte Oficial” publicó un homenaje que, citando un narcocorrido, lo describía vestido de negro, de ojos verdes y sin miedo, para identificarlo expresamente como “el jefe templario”. El mensaje celebraba sus fiestas y caballos y permanece accesible en la misma página que hoy anuncia el hotel. La decisión de ella de presentar a Kike Plancarte dentro de un retrato admirativo merece escrutinio ante la devastación y muerte que ha causado el cartel en Apatzingán y la Tierra Caliente de Michoacan. En esa representación, el prestigio del capo ocupa el primer plano y las personas sometidas por su organización desaparecen del relato.
Pancho Uresti también participa en esa construcción musical. Su catálogo incluye “Kike el Amo de los Caballos”, distribuido oficialmente dentro de Corridos Exclusivos, con lanzamiento registrado en diciembre de 2018 bajo el sello Urplan Records. Interpretar el corrido documenta que el homenaje a Plancarte forma parte de su producción artística. La pareja presenta ahora un negocio de hospitalidad mientras conserva, en publicaciones y grabaciones, una versión celebratoria de un hombre al que las autoridades identificaron como dirigente criminal. Ese es el contraste verificable que acompaña al Hotel Menjaz.
El lujo tampoco aparece por primera vez en esta historia. En octubre de 2012, el Ejército aseguró el rancho Los Caballos, presuntamente propiedad de Kike, y reportó droga, un arsenal, más de 1.15 millones de pesos y 312,310 dólares en efectivo. En enero de 2014, AFP documentó la ocupación por autodefensas de una residencia de Nueva Italia atribuida al dirigente, con jacuzzi, obras de arte y ropa de marcas exclusivas. Meses después, El Universal identificó interiores de esa vivienda en un videoclip de Melissa.
El antecedente más incómodo de su carrera ocurrió dentro de un edificio público. En 2012, Melissa grabó el videoclip “Desde que te fuiste”, junto al actor Julio Camejo, en el antiguo Palacio de Justicia de Morelia, inmueble que alberga el museo histórico del Poder Judicial. El video estaba publicado desde agosto de ese año, pero el escándalo estalló en enero de 2014. Entonces, Juan Antonio Magaña de la Mora, presidente del Supremo Tribunal de Justicia, anunció una investigación interna porque no se encontraba una autorización oficial para la filmación. Según la cobertura contemporánea, explicó que el rodaje ocurrió durante las vacaciones judiciales de julio, que el museo recibía visitantes y que había un solo encargado de seguridad. Quedaba por esclarecer cómo una producción musical había trabajado allí sin el permiso correspondiente.
El gobernador era Fausto Vallejo Figueroa, del PRI, quien el 17 de febrero de 2014 ofreció una explicación que no identificaba a ningún responsable: pudo haber sido un conserje u otro funcionario administrativo quien permitió grabar. Melissa reconoció meses después que habían encontrado abierto el recinto, les había gustado como locación y entraron sin solicitar permiso. La cantante admitió la falta de autorización; las autoridades anunciaron una investigación, pero no se informó más al respecto.
Por otra parte, Melissa declaró en 2014 que no veía a su padre desde los 15 años y que era ajena a sus negocios. También respondió a la polémica por la fotografía que difundió en redes sociales luciendo una gran cruz templaria, lo cual atribuyó a un disfraz de monja para Halloween.
Sobre Menjaz quedan preguntas empresariales concretas: quién posee el inmueble, qué sociedad lo opera, quién aportó el capital y qué permisos obtuvo.
El contraste es evidente, mientras Melissa Plancarte y Pancho Uresti viajan libremente entre EEUU y México, promocionando descanso y exclusividad en Apatzingán, el fantasma de Kike Plancarte sigue vivo junto con su grupo de narcotraficantes, extorsionadores y asesinos que mantienen sometida a la población.









