*Mauricio Cruz Solís tenía 25 años. Denunció intimidaciones, recibió un chaleco antibalas y terminó asesinado en pleno centro de Uruapan. Las actuaciones judiciales conocidas aún dejan abiertas preguntas cruciales: ¿por qué lo mataron y quién estuvo detrás?
Uruapan, Mich., a 31 de octubre de 2026.— Mauricio Cruz Solís terminó una transmisión informativa y, minutos después, su voz quedó silenciada por las balas. La noche del 29 de octubre de 2024, el director de Minuto x Minuto fue asesinado en el centro de esta ciudad. Acababa de entrevistar al entonces alcalde Carlos Manzo durante una cobertura sobre el mercado Tariácuri, afectado por un incendio. Otra persona resultó herida.
Pero antes de los disparos hubo advertencias.
Meses antes, Mauricio había denunciado públicamente mensajes intimidatorios y amenazas relacionados con su cobertura electoral. Según la reconstrucción de ARTICLE 19, informó a las autoridades estatales y recibió un chaleco antibalas. La organización cuestionó que la respuesta se concentrara en recomendarle más cuidado, sin una actuación sustantiva de protección e investigación.
El antecedente abre una pregunta que sigue exigiendo respuesta: ¿qué hicieron las autoridades cuando supieron que estaba en riesgo?
ONU-DH confirmó que el periodista había referido incidentes de seguridad vinculados con su trabajo y que estos fueron reportados. La información pública consultada no permite establecer si estaba incorporado al mecanismo federal ni qué seguimiento recibieron sus denuncias.
Una captura no despeja todo el crimen
En enero de 2025, Juan Carlos M., conocido como “El Sierra”, fue vinculado a proceso como presunto autor material del homicidio. En marzo de 2026, un seguimiento periodístico informó que fue desestimada una apelación de su defensa relacionada con la admisión de pruebas. Esa resolución no constituye una sentencia condenatoria.
Al cierre de esta revisión, el 31 de octubre de 2026, no se localizó una sentencia posterior verificable ni una explicación definitiva del móvil y de una posible autoría intelectual. Tampoco existe base suficiente en las fuentes consultadas para atribuir el asesinato al alcalde entrevistado o a una organización criminal específica.
Promesas bajo presión
El asesinato ocurrió apenas semanas después de que Claudia Sheinbaum asumiera la Presidencia. Dos años después, Reporteros Sin Fronteras (RSF), organización internacional defensora de la libertad de prensa y la seguridad de los periodistas, presentó un balance severo: solo seis de los 22 compromisos que la mandataria asumió ante la organización registraban algún avance, ninguno significativo. RSF contabilizó además 18 periodistas asesinados durante los primeros dos años de su gobierno.
Mauricio informaba sobre inseguridad, denuncias ciudadanas y política local. Su asesinato dejó una comunidad sin una de sus voces y un expediente que debe responder mucho más que quién apretó el gatillo: por qué lo hicieron y si pudo evitarse.









