Querétaro, Querétaro, 13 de abril del 2026.- La guerra es inadmisible bajo cualquier punto de vista, la violencia es inadmisible, la ejerza quien la ejerza porque vulnerar los derechos humanos y la integridad de las personas, afirmó Martín Lara Becerril, vicario de la Diócesis de Querétaro.
Esto, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó su confrontación con el Papa León XIV tras publicar un extenso y duro mensaje, en el que calificó al pontífice como “débil frente al crimen y terrible en política exterior” a quien instó a centrarse en su rol religioso: “Debería enfocarse en ser un gran Papa, no un político”.
Lara Becerril señaló que más allá de las motivaciones políticas y económicas, como el petróleo y el gas natural, lo preocupante es el uso de la vida humana como escudo para justificar intereses de poder.
“La historia nos ha mostrado cómo los imperios han acaparado la vida de los pueblos, convirtiéndolos en satélites de la política y la economía. Pero a la larga, acumular enemigos conduce a la destrucción”.
Recordó que ejemplos históricos, desde los imperios asirio, babilónico, persa, griego y romano, muestran cómo la invasión y el atentado contra la soberanía de los pueblos generan odio y rencor.
“Estados Unidos, en este momento, tiene la fuerza para mover los hilos a nivel mundial, pero no puede justificar la violencia ni el atropello a la soberanía de otros países”.
Detalló que, con este mensaje, la Iglesia en Querétaro se suma a la voz universal que llama a la paz, la justicia y el respeto a la dignidad humana, en medio de un contexto internacional marcado por tensiones y conflictos.
Adelantó que, en el marco de la reunión de obispos en México, es probable que se emita un pronunciamiento conjunto en respaldo a la postura del Papa León XIV, reafirmando el rechazo a la violencia y la defensa de la dignidad humana.
En días recientes, el Papa León XIV había calificado como “verdaderamente inaceptable” la amenaza de Trump de aniquilar a Irán, en el marco de la escalada bélica en Medio Oriente.
El pontífice ha manifestado reiteradamente su preocupación por el conflicto, apelando a consideraciones morales y al respeto del derecho internacional, en contraste con la estrategia más agresiva impulsada por la Casa Blanca.









