Habló de más y firmó su sentencia: Los videos de “El Botox” que encendieron a Harfuch y Sheinbaum y precipitaron su cacería; de la denuncia social a la intervención de Trump

Habló de más y firmó su sentencia: Los videos de “El Botox” que encendieron a Harfuch y Sheinbaum y precipitaron su cacería; de la denuncia social a la intervención de Trump
Autor: Redacción / Noventa Grados | Fecha: 22 de Enero de 2026 a las 23:51:32

Apatzingán, Mich., a 22 de enero de 2026.- César Sepúlveda Arellano, alias “El Botox”, no cayó por sorpresa. Cayó por soberbia. Por ponerse frente a una cámara cuando el cerco ya estaba cerrado. Por retar al poder, señalar a la Presidencia, acusar al jefe de la seguridad federal y, en un acto sin precedentes, invocar a Donald Trump y pedir la intervención de Estados Unidos en México.

Sus dos videos no fueron mensajes de defensa. Fueron gritos de un hombre acorralado.

El primer video: el disfraz social

En la primera grabación, El Botox intentó vender una imagen que las autoridades ya no compraban: la del supuesto protector del limón, el “benefactor” del campo michoacano. Desde ese discurso lanzó un reto directo a Claudia Sheinbaum y a Omar García Harfuch: “Dejen de andarme buscando a mí…”

Para los aparatos de inteligencia, el mensaje no fue social: fue confirmación. Confirmación de control territorial, de poder de fuego y de una estructura criminal que operaba como brazo armado en Tierra Caliente.

El segundo video: cruzar la línea

El segundo mensaje fue otra cosa. Más largo. Más visceral. Más peligroso. Ahí, El Botox acusó directamente a Harfuch de perseguir a su familia, habló de secuestro y lanzó una narrativa de victimización que chocó de frente con los expedientes que lo ligan a homicidios de alto perfil.

Pero el momento que encendió todas las alarmas vino después: pidió abiertamente que Estados Unidos “entrara” a México y mencionó a Trump como posible solución a la violencia.

Para el Estado mexicano, eso fue una declaración de guerra simbólica.

De criminal regional a riesgo nacional

Fuentes federales señalan que, a partir de ese punto, El Botox dejó de ser solo un objetivo criminal: se convirtió en un problema político y de seguridad nacional.

Había pasado del plomo al discurso, del narco local al desafío al Estado. Ese error selló su destino.

La cacería

Tras los videos, el operativo se intensificó con un despliegue aéreo, fuerzas federales conjuntas operando en tierra y vigilancia total en Apatzingán y comunidades clave.

Los mensajes que buscaban protección terminaron siendo pistas. Las palabras que pretendían intimidar, justificaron ir por todo.

El final anunciado

En el crimen organizado, hablar es exponerse. El Botox habló demasiado, demasiado alto y demasiado lejos. Señaló a la Presidencia. Retó al jefe de la seguridad federal. Tocó el tema Trump.

Y cuando un criminal hace eso, el margen se acaba. Sus videos no detuvieron la cacería. La aceleraron.

Porque en Michoacán, cuando el poder criminal intenta gobernar con palabras, el Estado responde con fuerza.

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