Apatzingán, Mich., a 25 de enero de 2026.- La inconformidad social en Apatzingán volvió a estallar este domingo. Con consignas directas contra la alcaldesa Fanny Arreola, cientos de trabajadores sindicalizados y empleados municipales tomaron las calles del municipio para denunciar despidos injustificados, persecución laboral y cerrazón política por parte del Ayuntamiento.
La movilización, una de las más amplias registradas en las últimas semanas, reunió a integrantes del Sindicato Único de Empleados al Servicio del Municipio de Apatzingán (SUESMA), del sindicato estatal STASPE, así como a trabajadores de limpia independientes, quienes marcharon de manera conjunta como señal de unidad ante lo que calificaron como una ofensiva institucional contra los derechos laborales.
Durante la protesta destacó la participación de la regidora Carmen Zepeda de Morena, quien se sumó abiertamente al contingente y respaldó las demandas de los trabajadores, acusando a la administración municipal (emanada de su propio partido y el PT - PVEM) de actuar con autoritarismo y sin voluntad de diálogo. Su presencia evidenció las fracturas internas al interior del gobierno local y dio un matiz político adicional a la movilización.
Las consignas resonaron con fuerza en el centro de la ciudad: “Fanny, escucha, el pueblo está en la lucha”, “Sr. Gobernador, pedimos tu intervención. Sin empleos nos fallas“, y “Presidenta, despediste a mí papá y me dejaste sin estudios”. Los manifestantes acusaron que, lejos de atender el conflicto, el Ayuntamiento ha optado por despedir empleados, desconocer contratos colectivos y hostigar a líderes sindicales, generando un clima de tensión permanente.
Voceros sindicales advirtieron que esta protesta no es un hecho aislado, sino parte de una escalada de movilizaciones que continuará si no hay reinstalación de los despedidos y una mesa de negociación real. Señalaron que, por primera vez en años, distintos gremios han decidido unirse ante lo que consideran una amenaza común.
Mientras tanto, el gobierno municipal no emitió una postura oficial durante la jornada, lo que fue interpretado por los manifestantes como una muestra más de indiferencia ante el conflicto social que crece en Apatzingán.
Con esta nueva marcha, suman ya varias manifestaciones consecutivas contra la administración de Fanny Arreola, marcando un inicio de año convulso para su gobierno y dejando claro que el conflicto laboral ha trascendido lo administrativo para convertirse en un problema político y social de fondo.








