Morelia, Mich., a 11 de febrero de 2026.— La crisis política en Charo alcanzó un nuevo punto de ebullición. Acusaciones de corrupción, conflicto de intereses y presunta triangulación de recursos públicos cercan al presidente municipal Juan Gabriel Molinero Villaseñor, a quien ciudadanos y actores políticos señalan de usar su propio aparato empresarial para lucrar con la obra pública del municipio.
La denuncia más reciente apunta directamente a la obra del Andador del Puente de la Calzada, convertida hoy en símbolo del presunto saqueo. Aunque oficialmente la construcción fue adjudicada a la empresa jalisciense NADIM Construcciones de Occidente, vecinos documentaron que la maquinaria y el personal que ejecutaban los trabajos pertenecían en realidad a la empresa “MOCA Servicios Industriales”, cuyo propietario sería el propio alcalde de Charo.
Documentos de facturación revelan que NADIM recibió más de 1.6 millones de pesos por la rehabilitación de un camino municipal; sin embargo, en el sitio de la obra operaban equipos y trabajadores ajenos a dicha empresa. La sorpresa aumentó cuando trascendió que MOCA, la firma vinculada al edil, ha participado en licitaciones en otros municipios, con contratos millonarios, y que los documentos de la empresa estarían firmados por el propio Molinero.
Obras caras, mal hechas… y familiares beneficiados
Las acusaciones no son nuevas. Desde hace semanas, redes sociales se han inundado de videos, fotografías y testimonios que exhiben grietas, fallas estructurales y deterioro acelerado en obras municipales recién inauguradas. La indignación social detonó cuando se denunció que familiares del alcalde estarían detrás de las empresas beneficiadas.
El escándalo escaló al ámbito estatal luego de que el diputado Baltasar Gaona García, próximo presidente del Congreso de Michoacán, anunciara que impulsará una auditoría profunda al Ayuntamiento de Charo y a las empresas involucradas.
El legislador advirtió que, de confirmarse los señalamientos, se trataría de un grave conflicto de intereses y violaciones a la ley.
El agua: otro negocio “en lo oscurito”
A la tormenta se suma un conflicto aún más sensible: el agua. Vecinos de Charo acusan al gobierno municipal de ceder el suministro a un complejo residencial privado en Morelia, sin consulta ciudadana y pese a que comunidades locales enfrentan desabasto crónico.
Los habitantes amenazaron con cerrar la presidencia municipal y presentar denuncias por la presunta violación a su derecho humano al acceso al agua.
Para muchos charenses, el patrón es claro: decisiones opacas, beneficio a intereses privados y desprecio por la voluntad popular. Algunos incluso recuerdan el paso de Molinero por la tesorería municipal en administraciones pasadas, donde —afirman— ya existían señalamientos de manejos irregulares.
Hoy, Charo se encuentra en el centro de la polémica. Mientras crecen las exigencias de auditorías, sanciones y explicaciones públicas, el gobierno municipal guarda silencio frente a acusaciones que ya rebasaron el ámbito local.








