Desde EEUU acusan que Maduro usó México como base criminal disfrazada de diplomacia: Reuniones secretas, pasaportes diplomáticos vendidos a traficantes y vuelos oficiales cargados de dinero sucio

Desde EEUU acusan que Maduro usó México como base criminal disfrazada de diplomacia: Reuniones secretas, pasaportes diplomáticos vendidos a traficantes y vuelos oficiales cargados de dinero sucio
Autor: Redacción / Noventa Grados | Fecha: 6 de Enero de 2026 a las 22:37:16

Nueva York, EEUU, a 6 de enero de 2026.- Una acusación judicial de Estados Unidos sacude a México y coloca al régimen de Nicolás Maduro en el centro de una trama criminal internacional que, según fiscales, operó durante años desde territorio mexicano.

De acuerdo con documentos presentados ante una corte federal estadounidense, Nicolás Maduro, cuando aún era canciller de Venezuela, habría convertido la diplomacia en una herramienta del narcotráfico, utilizando México como punto clave de operaciones, reuniones y retorno de millones de dólares producto de la droga.

Vuelos diplomáticos, dinero en efectivo y reuniones de narcos en la embajada 

La acusación sostiene que narcotraficantes viajaban a México con pasaportes diplomáticos venezolanos, lo que les permitía moverse sin controles migratorios ni aduanales. En suelo mexicano, se reunían con diplomáticos y operadores del régimen chavista para coordinar rutas, pagos y protección.

Una vez cerrados los acuerdos, el dinero del narcotráfico —obtenido por la venta de cocaína— era trasladado de regreso a Venezuela en vuelos oficiales o privados bajo cobertura diplomática, evitando cualquier inspección de autoridades mexicanas o internacionales.

México, el punto de encuentro del dinero y el poder

Según la acusación, México no fue solo una escala, fue el centro neurálgico donde coincidían emisarios del régimen venezolano, cárteles mexicanos como Sinaloa y Los Zetas, y operadores financieros del narcotráfico. Todo ello bajo el manto de la diplomacia.

Los fiscales estadounidenses describen este esquema como parte de una estructura de “narco-Estado”, donde el poder político no combatía al crimen, sino que lo administraba y protegía.

Reuniones, sobornos y diplomacia corrompida

El expediente judicial señala que funcionarios venezolanos vendían pasaportes diplomáticos; asimismo, se cobraban sobornos millonarios por protección. Las embajadas y misiones diplomáticas también servían como fachada para operaciones criminales. Incluso se menciona la participación de figuras cercanas a Maduro en la negociación directa con narcotraficantes.

Aunque la acusación no señala participación directa del gobierno mexicano, ubica repetidamente a México como escenario central de estas operaciones, lo que ha generado incomodidad diplomática y silencio oficial.

Maduro ha negado las acusaciones y se declara inocente, pero la narrativa ya está instalada:
diplomacia convertida en narco-escudo, México como plataforma y millones de dólares cruzando fronteras bajo inmunidad oficial.

Un escándalo que apenas comienza

Las acusaciones aún deberán probarse en juicio, pero el golpe político es devastador. Si se confirman, no solo se hablará del colapso moral del régimen venezolano, sino de uno de los mayores escándalos de narcotráfico encubierto por diplomacia en la historia reciente de América Latina.

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