Ciudad de México, a 27 de octubre de 2026.- La confrontación política entre Morena y la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, llegará a los tribunales, luego de que la dirigente nacional del partido, Ariadna Montiel Reyes, anunciara que emprenderá acciones legales contra la mandataria por daño moral, calumnias y presunta violencia política contra las mujeres en razón de género.
La decisión se produce después de que Campos realizara declaraciones públicas en las que vinculó a Montiel con supuestos integrantes del crimen organizado, particularmente con una facción del Cártel de Sinaloa que opera en la Sierra Tarahumara. La presidenta de Morena rechazó categóricamente esos señalamientos y sostuvo que no existe sustento oficial que confirme las acusaciones.
Durante una conferencia de prensa, Montiel informó que sus representantes legales se encargarán de los procedimientos correspondientes y que también se dará seguimiento a las acciones en materia electoral contra la gobernadora. Adelantó que Morena respaldará la denuncia promovida por su coordinador en Chihuahua, Cruz Pérez Cuéllar, por presuntos actos anticipados de campaña.
La dirigente morenista consideró que Campos ha asumido un papel de promoción política en favor de su candidato, en lugar de conducirse exclusivamente como titular del Ejecutivo estatal. Desde su perspectiva, las declaraciones de la gobernadora forman parte de una disputa política interna en el PAN de Chihuahua, relacionada con las diferencias por la definición de candidaturas rumbo a las elecciones de 2027.
Montiel también cuestionó que la mandataria haya hecho públicas conversaciones privadas con la presidenta Claudia Sheinbaum y que, posteriormente, formulara acusaciones en su contra. Afirmó que la controversia ocurre en medio de los desacuerdos políticos que enfrenta Campos dentro de su propio partido y de la polémica relacionada con el exfiscal estatal César Jáuregui.
En relación con las versiones sobre sus presuntos vínculos con el narcotráfico, la presidenta de Morena aseguró que el Gabinete de Seguridad federal aclaró que no existe información oficial que confirme la autenticidad del supuesto reporte de inteligencia mencionado en una publicación periodística, ni elementos oficiales que acrediten los acuerdos señalados con integrantes de la delincuencia organizada.
La dirigente insistió en que Morena no mantiene relaciones con personas dedicadas a actividades ilícitas y rechazó que se utilicen este tipo de señalamientos para desacreditar su trabajo político en Chihuahua. Asimismo, sostuvo que continuará con las acciones de organización partidista en la entidad.
Será responsabilidad de las autoridades competentes determinar si existen elementos para proceder legalmente contra la gobernadora.









