Morelia, Michoacán, a 11 de julio del 2026.- Trabajadores del plantel CONALEP Morelia II denunciaron que la directiva de la institución amenazó con desalojar a los perros que habitan en el plantel, advirtiendo que durante el período vacacional los sacarían para "perderlos" en otra zona de la capital michoacana.
De acuerdo con la denuncia, todo se derivó de una queja de una madre de familia que ingresó a la institución y reportó una presunta agresión. Sin embargo, los trabajadores señalaron que los perros que viven en el lugar no son agresivos, y que incluso han sido atendidos con esterilizaciones por parte de la comunidad educativa.
Los encargados de alimentarlos, explicaron, son algunos profesores y alumnos, situación que ha generado malestar en la directiva del plantel, quienes presuntamente habrían instruido que durante las vacaciones aprovecharían para retirarlos y abandonarlos en otra zona de la ciudad.
Los trabajadores pidieron empatía a los directivos generales y recordaron que hace apenas unas semanas la misma institución fue sede de un evento para promover la protección animal, por lo que consideraron contradictorio que ahora se actúe en sentido contrario.
Señalaron que por décadas los lomitos se han acercado a la institución y han habitado en el interior sin originar daños, e incluso algunos de ellos acompañan a los alumnos y a la comunidad educativa en sus actividades cotidianas.
Al respecto, Minerva Bautista Gómez, directora del Instituto Moreliano de Protección Animal, realizó una transmisión en vivo a través de sus redes sociales para pronunciarse sobre el caso y advirtió que amenazar con abandonar a los animales constituye un delito.
"Se han ganado ya muchos amparos a favor de los animales que viven en instituciones. De ellos sí es su casa, porque aquí crecieron. Es un delito decir que se van a llevar a perder a los perros. Además, ¿qué ejemplo se les está dando a los alumnos en una institución educativa?", cuestionó.
Bautista Gómez apuntó que hay quienes alzan la voz por los animales. Informó que se colocarán microchips y placas de identificación a cada perro.
"Las instalaciones son públicas. Las leyes han cambiado y hoy protegen a los animales. Los directivos van de paso; no son dueños de las instituciones. Cuando lleguen a un lugar, que hagan lo mejor posible por todos los seres vivos", comentó.









