Ciudad del Vaticano, 16 de marzo del 2026.- El Papa León XIV pidió a los medios de comunicación evitar que la información sobre conflictos armados se convierta en propaganda y exhortó a los periodistas a narrar la guerra mostrando el sufrimiento real de las poblaciones.
Durante una audiencia en el Ciudad del Vaticano con periodistas de la cadena pública italiana RAI, el pontífice subrayó que el trabajo informativo debe mantenerse alejado de intereses de poder y centrarse en la verificación rigurosa de los hechos.
“Siempre, pero de modo especial en las circunstancias dramáticas de guerra, la información debe guardarse del riesgo de transformarse en propaganda”, expresó.
El líder de la Iglesia católica señaló que el deber de verificar las noticias es hoy más necesario que nunca para evitar que los medios se conviertan en un “megáfono del poder”.
En su mensaje, el Papa pidió a los comunicadores mostrar el impacto humano de los conflictos armados y relatar la guerra desde la perspectiva de quienes la padecen.
“Les corresponde mostrar los sufrimientos que la guerra trae siempre a las poblaciones; mostrar el rostro de la guerra y contarla con los ojos de las víctimas para no transformarla en un videojuego”, enfatizó.
El pontífice reconoció que esta tarea puede ser compleja debido al poco tiempo disponible en los noticieros, pero insistió en que los periodistas no deben renunciar a ese enfoque.
Durante su intervención también reflexionó sobre el paso del sistema analógico al digital y aseguró que ningún avance tecnológico puede reemplazar la creatividad, el pensamiento crítico y la libertad de criterio de los profesionales de la comunicación.
En ese contexto, el Papa mencionó el crecimiento de la inteligencia artificial y la necesidad de que la comunicación se regule bajo un enfoque humano, capaz de distinguir entre los medios tecnológicos y los fines informativos.
Finalmente, destacó el papel de la televisión pública en la promoción del pluralismo y la laicidad, especialmente en un contexto marcado por la polarización, los cierres ideológicos y los mensajes simplificados que, dijo, dificultan comprender la complejidad de la realidad.








