Washington, Estados Unidos, a 2 de junio de 2026.- A pesar del alto al fuego que permanece vigente en Medio Oriente, la tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar luego de que fuerzas estadounidenses y aliadas interceptaran varios misiles balísticos y drones presuntamente lanzados por Teherán contra objetivos regionales, informó este martes el Comando Central de Estados Unidos (Centcom).
De acuerdo con el mando militar estadounidense, los proyectiles fueron detectados en distintos puntos de la región y neutralizados antes de causar daños. Entre ellos, dos misiles dirigidos hacia Kuwait no lograron llegar a su destino al caer o desintegrarse durante el trayecto, mientras que otros tres lanzados contra Baréin fueron derribados mediante sistemas de defensa aérea operados conjuntamente por ambos países.
Centcom también señaló que, horas antes, fuerzas estadounidenses interceptaron tres drones de ataque que, según su versión, habían sido enviados por Irán con la intención de atacar embarcaciones civiles que navegaban en aguas regionales. Como respuesta a estas acciones, Washington ejecutó operaciones militares contra una estación terrestre de control ubicada en la isla iraní de Qeshm, la cual habría sido utilizada para coordinar dichos ataques.
Las autoridades estadounidenses aseguraron que no hubo víctimas entre su personal y calificaron las maniobras realizadas como medidas de autodefensa. Asimismo, reiteraron que sus fuerzas mantienen vigilancia permanente en la zona y están preparadas para responder ante cualquier amenaza, al considerar que las acciones atribuidas a Irán representan una violación a la tregua que actualmente rige en la región.









