Ituri, República Democrática del Congo, 28 de mayo del 2026.- La epidemia del virus del Ébola en la República Democrática del Congo (RDC) continúa agravándose y ya suma al menos 238 “muertes sospechosas”, de acuerdo con el más reciente balance difundido por el Gobierno congoleño tras declararse oficialmente el brote el pasado 15 de mayo.
El reporte, emitido por el Ministerio de la Comunicación, detalla que hasta este martes se contabilizan mil 77 casos sospechosos relacionados con la enfermedad, mientras que pruebas de laboratorio han permitido confirmar 121 contagios y 17 fallecimientos.
El brote fue detectado inicialmente en la provincia de Ituri, una zona fronteriza con Uganda y Sudán del Sur, considerada actualmente el epicentro de la emergencia sanitaria. Sin embargo, las autoridades sanitarias confirmaron que la propagación ya alcanzó las provincias orientales de Kivu del Norte y Kivu del Sur, además de extenderse hacia Uganda.
En territorio ugandés ya se reportan siete casos confirmados, todos localizados en Kampala, la capital del país. Entre ellos se encuentra un ciudadano congoleño fallecido, considerado un caso importado.
Ante el riesgo de expansión, el Gobierno de Uganda anunció el cierre temporal de su frontera con la República Democrática del Congo como medida preventiva para contener la propagación del virus.
Las autoridades congoleñas aseguraron que las operaciones de vigilancia epidemiológica, detección y sensibilización comunitaria continúan intensificándose, aunque reconocieron que existen importantes desafíos operativos en las regiones afectadas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que el brote corresponde a la cepa Bundibugyo del ébola, una variante cuya tasa de letalidad oscila entre el 30 y el 50 por ciento y para la cual actualmente no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico.
Según la OMS, el virus probablemente comenzó a circular en Ituri al menos dos meses antes de que se declarara oficialmente el brote.
Debido al avance de la enfermedad, el organismo internacional declaró el pasado 17 de mayo esta epidemia como una “emergencia de salud pública de importancia internacional”.
Además, la OMS elevó recientemente de “alto” a “muy alto” el nivel de riesgo para la República Democrática del Congo y Uganda, mientras que el riesgo continúa siendo “alto” para la región de África subsahariana y “bajo” a nivel global.
Actualmente, al menos diez países africanos son considerados de alto riesgo debido a que comparten fronteras con las naciones afectadas por el brote.









