Teherán, Irán, a 2 de marzo de 2026.- En medio de una nueva escalada de tensiones en Medio Oriente, Irán elevó el tono de sus advertencias al declarar el cierre del estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial. De acuerdo con reportes difundidos por medios iraníes, un alto funcionario de la Guardia Revolucionaria aseguró que cualquier embarcación que intente cruzar la zona será atacada, en lo que representa la postura más contundente anunciada hasta ahora y que podría impactar de forma directa en el mercado internacional del petróleo.
"El estrecho (de Ormuz) está cerrado. Si alguien intenta pasar, los héroes de la Guardia Revolucionaria y la marina regular incendiarán esos barcos", dijo Ebrahim Jabari, asesor de alto rango del comandante en jefe de la Guardia, en declaraciones recogidas por los medios de comunicación estatales.
El estrecho de Ormuz es considerado un punto importante para el transporte de crudo, ya que por ahí transita cerca de una quinta parte del suministro mundial. Esta vía conecta a los principales productores del Golfo —como Arabia Saudita, Irán, Irak y Emiratos Árabes Unidos— con el golfo de Omán y el mar Arábigo, por lo que un bloqueo prolongado podría generar un aumento considerable en los precios del crudo y tensiones en los mercados financieros.
El anuncio se produce tras los ataques lanzados el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní, acciones que, según versiones oficiales, buscaban debilitar al liderazgo del país. En ese contexto, el presidente Donald Trump expresó su disposición de apoyar a los iraníes para derrocar al actual gobierno clerical. Como respuesta, Irán disparó múltiples misiles hacia naciones del Golfo que albergan bases militares estadounidenses, entre ellas Qatar, Kuwait y Baréin, además de lanzar proyectiles contra los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Omán.








