Mérida, Yucatán, 13 de junio de 2018.- Los candidatos a la Presidencia de México, Ricardo Anaya y José Antonio Meade, hablaron sobre sus participaciones en el tercer debate organizado por el Instituto Nacional Electoral (INE).
Meade Kuribreña señaló que Anaya llega a la campaña después de una serie de traiciones y señaló que la más grave es la que se hizo a sí mismo, por lo que tendrá que reflexionar cómo traicionó a sus principios y a los miembros de su partido.
Además, el priísta expresó que Andrés Manuel López Obrador dejó mucho que desear en el último debate.
“Uno va al debate con dos cachuchas: con la cachucha de quien está ahí participando de actor, pero también va uno con la cachucha de un espectador en un espacio de privilegio, de cercanía. Sí vimos un Andrés Manuel carente de capacidad de hacer planteamientos de fondo y a veces hasta de involucrarse en las preguntas”.
El exsecretario de Hacienda dijo que las acusaciones que lo vinculan con el caso Odebrecht son falsas, ya que el contrato que Pemex firmó con Braskem-Idesa, filial del conglomerado brasileño, se hizo en 2010, un año antes de que él fuera secretario de Energía.
Por otra parte, Anaya Cortés, reiteró sus acusaciones contra López Obrador sobre su supuesto acuerdo con el presidente Enrique Peña Nieto.
“Es evidente que López Obrador claudicó y se convirtió en lo que tanto criticaba. Su acuerdo (con Peña) consiste en no tocarlos, se escuda detrás de este argumento de que la venganza no es lo suyo, pero para que haya paz no debe de haber impunidad”.
El panista afirmó que cuando el abanderado de Morena fue jefe de Gobierno le entregó contratos directos al ingeniero José María Riobóo.
"En su Gobierno le entregaron contratos por adjudicación directa por más de 170 millones de pesos. Yo no sostengo una cosa de estas, si no tengo todas las pruebas y las hice públicas ayer".
En cuanto al caso de Odebrecht, señaló que de ganar la Presidencia, José Antonio Meade y Enrique Peña Nieto enfrentarán la justicia.









