Ciudad de México, a 8 de abril de 2026.- Mientras el gobierno federal insiste en presumir cifras históricas de empleo formal, un indicador mucho menos mencionado revela una realidad inquietante: México lleva casi dos años perdiendo empleadores formales de manera sostenida.
Datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), analizados por especialistas financieros como Grupo Base, muestran que el número de patrones registrados ante el instituto acumula 21 meses consecutivos de caída anual, una de las rachas negativas más prolongadas en más de dos décadas.
La tendencia se refleja con claridad en la evolución del indicador: para marzo de 2026 la variación anual del registro patronal cayó -2.69%, una contracción que confirma el deterioro del tejido empresarial formal del país.
En términos simples: cada vez hay menos empresas registradas para contratar trabajadores.
Miles de empleadores desaparecidos
Las cifras son contundentes. Tan solo en marzo de 2026 se perdieron 1,726 registros patronales respecto al mes anterior, mientras que en el primer trimestre del año la cifra ya supera los 9 mil patrones menos.
El panorama se vuelve más preocupante al ampliar la perspectiva: 2024 cerró con alrededor de 18 mil empleadores menos; 2025 perdió más de 25 mil registros patronales. En total, casi 45 mil patrones han desaparecido en los últimos dos años
Se trata de la contracción más profunda del número de empleadores formales en la historia reciente del país.
Y lo más alarmante: la caída lleva casi dos años sin detenerse.
El indicador que revela la salud real de la economía
Aunque suele recibir menos atención mediática que las cifras de empleo, el registro patronal es uno de los indicadores más importantes de la economía, porque mide cuántas empresas formales existen realmente.
Cada patrón representa una empresa o empleador capaz de generar puestos de trabajo.
Cuando el indicador cae significa que cierran empresas, hay menos negocios nuevos que se formalizan y el tejido empresarial se reduce.
En otras palabras: se debilita la base que genera empleo en el país.
Las víctimas: micro y pequeñas empresas
La caída no afecta a todos por igual. Los registros del IMSS muestran que las bajas se concentran en los patrones más pequeños, especialmente aquellos con entre 1 y 5 trabajadores, y de hasta 50 empleados.
Es decir, micro y pequeñas empresas, el sector que históricamente genera la mayor parte de los nuevos empleos en México.
Las razones señaladas por analistas incluyen el fuerte aumento del salario mínimo en los últimos años, desproporcional al crecimiento de la economía; mayores costos laborales y cuotas de seguridad social; competencia de la informalidad; inseguridad; incertidumbre económica y regulatoria.
Para miles de pequeños negocios, mantenerse en la formalidad se ha vuelto cada vez más difícil.
El argumento del gobierno: “depuración”
El IMSS ha defendido la caída argumentando que parte de la reducción se debe a una depuración de registros irregulares o empresas fantasma, detectadas mediante nuevas herramientas de análisis de datos.
Según esta versión, el instituto está eliminando patrones que no tenían una relación laboral real.
Sin embargo, economistas del sector privado advierten que la duración y magnitud de la caída difícilmente pueden explicarse solo por limpieza administrativa.
Si fuera únicamente depuración, señalan, la tendencia habría sido temporal y no una racha de casi dos años de descensos continuos.
El “maquillaje” de las plataformas digitales
Otro factor está influyendo en la lectura de las cifras laborales.
La reforma laboral para plataformas digitales impulsada en 2025 permitió que empresas como Uber, DiDi o Rappiafiliaran a cientos de miles de trabajadores al IMSS.
Hoy existen más de 1.25 millones de personas registradas bajo este esquema, aunque solo alrededor de 163 mil tienen seguridad social completa.
El resto cuenta únicamente con cobertura por accidentes laborales.
Esto genera una distorsión estadística: una sola plataforma cuenta como un patrón, pero puede registrar a cientos de miles de trabajadores.
Así, mientras el gobierno presume “récord” de más de 22.5 millones de puestos afiliados al IMSS, el número de empleadores sigue reduciéndose.
En otras palabras: los empleos pueden crecer… aunque las empresas desaparezcan.
Un síntoma preocupante
Para especialistas, el verdadero problema no es solo el cierre de empresas, sino la falta de creación de nuevas empresas formales.
Cuando el número de patrones cae durante largos periodos, advierten, se envía una señal clara: el emprendimiento formal se está debilitando.
Si la tendencia continúa, México podría enfrentar en los próximos años menor creación de empleo formal; mayor informalidad; mayor concentración económica en grandes empresas; y expansión del trabajo precario en plataformas digitales
Una señal incómoda para el discurso oficial
Mientras el gobierno de Claudia Sheinbaum destaca el aumento del salario mínimo y los niveles históricos de empleo afiliado al IMSS, el desplome del registro patronal abre un debate incómodo.
Porque detrás de los récords de empleo podría estar ocurriendo algo más profundo: la lenta desaparición del tejido empresarial que realmente genera esos empleos.
Y si la base de empresas continúa reduciéndose, advierten analistas, los récords laborales podrían convertirse en un espejismo estadístico.









