Morelia, Michoacán, a 18 de febrero del 2020.- Fenomenal, maravilloso y sensacional son los tres adjetivos que surgen espontáneamente con la noticia de que el joven y valeroso moreliano Isaac Fonseca abrirá la temporada 2020 de Las Ventas de Madrid. Nada podía ser mejor inicio para un novillero que ha luchado a capa y espada sin dar ni pedir cuartel en cosos de México y España.
Isaac Fonseca, el discípulo del matador Jacobo Hernández y actualmente alumno de la Escuela Taurina “Miguel Cancela” de Colmenar el Viejo, hará el paseíllo en la plaza de toros más importante del mundo el venidero 22 de marzo y llegará a ella con todos los derechos por los triunfos que ha cosechado en el orbe español.
Solamente tres toreros michoacanos han logrado esa ventura anteriormente, tres espadas que abrillantaron la historia tarasca y azteca con sus tauromaquias y su entrega sin parangones. Ellos fueron Jesús Solórzano “El Rey del Temple”, su hermano Eduardo Solórzano y Abel Flores “El Papelero”. Sólo tres, y vaya pedazos de toreros los que alcanzaron tal hazaña.
Por eso no es para tomarse a la ligera el hecho de que ahora Isaac Fonseca llegue nuevamente al coso más internacional de todos los cosos, el que más da y el que más quita. Y digo que nuevamente, porque ya lo hizo como novillero sin picadores, precisamente en una tarde triunfal para él, tan grande que hasta se echó a la bolsa al público más exigente y recalcitrante de Las Ventas.
El coletudo michoacano compartirá tan grande distinción de abrir temporada en Las Ventas con el Alejandro Adame, hermano éste de Joselito Adame, la máxima figura mexicana de la hora actual, así como con el español Fernando Plaza, novillero que ya se presentó en el coso de la Calle de Alcalá el año anterior y quien llega con sus alforjas repletas de triunfos en toda la península.
Los tres alternantes lidiarán reses de Fuente Ymbro, una ganadería propiedad de don Ricardo Gallardo, quien suele mandar encierros a los cosos más importantes de aquel país y a las celebraciones más emblemáticas, su ganado es garantía de bravura, acometividad y calidad en la embestida.
Fenomenal, maravilloso, sensacional, olééééééi Isaac Fonseca. Así sea.









