Morelia, Michoacán; 30 mayo de 2022.- El Huracán de Morelia tumba el cañaveral en España y vuelve a salir a hombros. El gran novillero mexicano Isaac Fonseca continúa con su exitosa campaña en tierras de la Península Ibérica de cara a su toma de alternativa. Ayer desorejó a un novillo de José Vázquez y a otro de Victoriano del Río en la Plaza de Toros El Molar, ubicada en la Comunidad de Madrid, donde tuvo un mano a mano con el español Alejandro Peñaranda, quien desorejó al cierraplaza.
Previo a su primera faena, el Huracán de Morelia fue a paso firme ante las cámaras de televisión para brindarle la lidia y muerte del primero de su lote al juez que dictó la suspensión temporal de eventos taurinos en la Plaza México y, también, al gobernador de Nuevo León, sujeto que vetó el decreto de Patrimonio Cultural que le fue otorgado a la fiesta más bella de todas las fiestas, a quienes sugirió que conozcan la fiesta brava para que la valoren.
Isaac Fonseca estuvo inconmensurable con capote ante el que abrió plaza, un novillo toro de José Vázquez, con el que dibujó un saludo capotero de tersuras y ceñimientos que pusieron al público de pie, mismo que ocupó tres cuartos del aforo. Con variedad, mando y arte, sobre todo por el lado izquierdo, por donde el burel iba muy bien. La surte suprema la ejecutó con estoconazo en el hoyo de las agujas para hacer rodar fulminado al novillo. Dos orejas.
El segundo de su lote fue un astado de malas ideas que desarrolló sentido y tiraba gañafonazos. Isaac Fonseca lo lidió de capa con salero y gallardía. Su faena de muleta fue brillante porque le estructuró tandas de valor y arte, lo sometió a pesar del peligro rasposo que generó el de Victoriano del Río, por eso conectó tanto con el respetable. Lo mató de estocada completa en buen sitio y también lo desorejó.
Su alternante, Alejandro Peñaranda se vio bien ante el segundo de la tarde; lució con capote y estuvo por encima del de José Vázquez con la muleta. Buena faena para una oreja, pero la perdió con el acero. Aplausos. El cierra plaza, segundo de su lote, un astado de buena presencia procedente de la ganadería de Victoriano del Río, fue muy bueno y el chaval lo aprovechó de principio a fin, le metió todo el acero. Dos orejas, por lo que al final también salió a hombros. Así sea.









