Morelia, Michoacán; 7 de junio de 2022.- Giovani Dos Santos ya no es un jugador para el América. El solo hecho de que sea contemplado como posible “refuerzo” es un despropósito del entrenador Tano Ortiz, quien se sacó el premio del tigre luego de un relevo sensacional a la salida del Indiecito Solari de la dirección técnica de los ex canarios de Coapa.
Desde sus inicios con las fuerzas básicas del Barcelona, Gio llamó poderosamente la atención del planeta del juego ese de la patada por sus virtudes naturales. Brilló intensamente con los equipos menores de los culé ti pronto se le dio la oportunidad de incursionar en el primer equipo, aquel dirigido ni más ni menos que por Pep Guardiola.
Allí se encontró con un genio del arte del juego del hombre, con quien entabló una grande amistad. Ronaldinho era, por ese entonces, el mejor jugador del mundo, y si me apuran tantito, de la historia. Pero al hombre de la sonrisa cautivadora le encantaba la fiesta. Gio, pronto siguió los pasos del carioca, pero no en las canchas de futbol, sino en la vida nocturna.
Y claro, eso condicionó el desarrollo del mexicano por nacimiento y de sangre carioca. Por eso empezó el peregrinar de Giovani Dos Santos. Tuvo momentos interesantes y esperanzadores con la Selección Mexicana y hasta fue miembro de aquella pléyade de jugadores que lograron el máximo galardón tricolor, el campeonato de unos juegos olímpicos.
Pero nunca, jamás, se hizo sentir como un inamovible de la oncena titular por su intermitencia. Siempre fue de chispazos. Luego de transitar por otros equipos del Orbe, recaló en el América, donde simplemente no dio el ancho, por lo que terminó entrenando con la Sub-20, allí tejió amistad con el Tano Ortiz, quien ahora considera que lo puede rescatar del ostracismo.
Pero no, a sus 33 años, un árbol que nace torcido ya no se endereza ni con orquetas. Gio está en la etapa concluyente de su carrera, sus mejores años de futbolista ya pasaron, y vaya que no fueron michos, porque siempre dejó la sensación de que había que esperarlo, pero de cien a cien nunca llegó.
Tano Ortiz logró ubicarlo en la lista inicial de los convocados para viajar a Cancún a la pretemporada de las Águilas, más de último momento Giovani Dos Santos fue bajado del carro y se quedó en la capital de la tranza del smog. El argumento que se maneja entre corrillos pamboleros es que la directiva escuchó los reclamos de un sector de su afición que no quiere de regreso al intermitente. ¿Será? ¿De cuándo acá, los cremas, escuchan el clamor de su afición?
Total, la lógica dice que Giovani Dos Santos no es ya, ni por asomo, un jugador para un América obligado a luchar por el décimo quinto trofeo de campeón de liga para sus vitrinas. No, ya no, pero como en eso de los intereses de técnicos y jugadores todo y nada puede pasar, ¿Quién sabe? Así sea.









