Morelia, Mich., a 10 de octubre del 2020 .- Tuvieron que pasar 8 jornadas de la Liga de Expansión para que el Morelia lograra la primera victoria de su historia en calidad de local. No sabía lo que era ganar en el Coloso del Quinceo y anoche pudo, al fin, saborear las mieles del triunfo a costa del Atlante, al que venció 2-1, con anotaciones de Víctor Milke (70’) y Eduardo Pérez (90+1’); por los Potros de Hierro descontó Pablo Gómez (78’) con un golazo al ángulo.
Sí, al fin ganó el Morelia en Morelos, pero no lo hizo con buen futbol, al contrario, jugando mal casi todo el partido y sólo por instantes demostrando que puede ser mejor. Su victoria tiene que ver con el cambio de portero, porque el joven Miguel Núñez paró tres tiros que llevaban etiqueta de gol, por lo que se convirtió en factor determinante para la victoria, lo mismo que Milke y Pérez.
El Atlante propuso más desde el principio, se fue al ataque con determinación, velocidad alegría, pero siempre se topó con una defensa bien parada, mejor organizada y muy bien coordinada, gracias a que Ulises Zurita fue su gran bastión y, Milke, su gran líder, muy bien secundado por Ledezma y Gallegos, quienes van in crescendo.
Durante 60 minutos el Morelia se dedicó a sacar agua del pozo, porque su media cancha no crece, no puede, es superada fácilmente, no estorba, no obstruye, no destruye, no construye y no proyecta ofensivamente. Fue hasta la salida del inoperante Alfonso Tamay y el ingreso del joven regiomontano Hernán Pineda, quien dinamizó al equipo y provocó que se fuera al ataque, que los Canarios fueron mejores a ellos mismos. Y aunque el conjunto michoacano tuvo arribos a la portería rival, fue más por empuje y ganas que por ideas claras y buenos conceptos futbolísticos.
De suyo, las dos anotaciones de su victoria fueron circunstanciales. La de Milke fue a consecuencia de un mal remate de cabeza, afortunadamente para la causa michoacana el central siguió el balón y lo impactó cerca del segundo poste; y el de Pérez se dio luego de que éste controló un pelotazo largo que le llegó, dirigió acertadamente y cruzó para vencer al buen guardameta del Atlante.
La anotación de los equinos llegó luego de que la media de contención del Morelia dejó accionar a placer al atacante Pablo Gómez, quien sacó derechazo cruzado desde fuera del área grande que se fue a incrustar en el ángulo superior derecho que defendía Núñez, quien voló infructuosamente en su intento de alcanzar un disparo inalcanzable.
Con ese portero el Morelia crecerá mucho, porque dejó ver que tiene muy buenas condiciones, con todo y que en la primera jugada que tuvo, en pase retrasado de Milke, se equivocó, pero no pasó a mayores. De ahí en más mostró serenidad, buena colocación, grandes reflejos y elasticidad.
El partido correspondió a la jornada 9 de la Liga de Expansión, pero fue el número 8 para el Morelia porque tiene pendiente el de la 8 contra el Correcaminos. Así sea.
MORELIA: Miguel Núñez, Ulises Zurita, Arturo Ledezma, Víctor Milke, Diego Gallegos, William Mejía, Luis Pérez, Carlos Acosta, Alfonso Tamay (Hernán Pineda, 60’), Eduardo Pérez y Gustavo Ramírez. D.T: Ricardo Valiño.
ATLANTE: Humberto Hernández, Diego García, Jonathan Sánchez, Edson Partida (Francisco Reyes, 89’), Carlos López (Vladimir Moragrega, 77’), José García, Ronaldo González, Pablo Gómez, Édgar Alaffita, Jesús Venegas y Lisandro Echeverría (Isaac Aguilar, 86’). D.T: Mario García.









