Apatzigán, Mich, 18 de julio de 2016.- A cuatro meses de que termine el año de la misericordia, la Santa Iglesia de Dios nos conduce a que practiquemos la misericordia personal y con ello ha acoger al forastero de la mejor manera y si Dios echo peregrino se convirtió en forastero acojamos al migrante, al maginado, al preso y al hermano que aunque esta dentro de casa vive en la inseguridad y con el temor de ser levantado.
Monseñor Cristóbal Ascencio García, Obispo de la Diócesis de Apatzingán, exhorto al Pueblo Santo de Dios a sacrificar lo urgente por lo importante, a orar pues la oración es la hospitalidad para con nuestro Padre, por ello Jesús nos mandó a orar siempre.
En nuestros tiempos y recordando al Cristo Peregrino y Forastero aconsejo Monseñor, acojamos a todos aquellos que por alguna u otra causa están fuera del hogar y principalmente a aquel que aunque está dentro de casa vive con el temor constante ocasionado por la inseguridad de ser levantado y lastimado.









