Celaya, Guanajuato, a 11 de marzo 2026.- El director de Policía y Tránsito Municipal, Vidal Martín Filiberto García Medina, advirtió que utilizar licencias de conducir falsas constituye un delito y puede derivar en consecuencias legales para quien sea sorprendido con este tipo de documentos.
El funcionario informó que, durante los operativos y filtros de revisión implementados en distintos puntos de la ciudad, los elementos han detectado más de 100 licencias apócrifas en lo que va del año, muchas de ellas obtenidas a través de supuestos gestores.
“Es un documento falso y está tipificado como delito; la persona puede verse involucrada legalmente si alguna autoridad detecta que lo está usando”, explicó el director.
Señaló que en fechas recientes se detectó a un joven con una licencia irregular durante una revisión. Aunque el portador aseguraba que el código QR del documento funcionaba, al verificarlo en la plataforma oficial no aparecía registrado.
“Le dijimos que si el código te manda a una página, pero al revisar en la página oficial no aparece, entonces la licencia es falsa”, relató.
El titular de la corporación explicó que en la mayoría de los casos las personas señalan haber obtenido el documento mediante gestores, situación que no es válida para este trámite.
“El trámite es personal, no es mediante gestores. Lo correcto es acudir directamente al Centro de Gobierno, cumplir los requisitos y ahí mismo se expide la licencia”, puntualizó.
Asimismo, detalló que los agentes pueden detectar este tipo de falsificaciones mediante revisiones físicas del documento, ya que las licencias originales cuentan con diversos candados de seguridad visibles con luz especial.
“Las licencias traen varios candados que se observan con luz negra; aunque intenten copiarlas, casi siempre les falla alguno”, explicó.
Finalmente, indicó que entre las licencias falsas detectadas también se encuentran documentos supuestamente expedidos en estados como Michoacán, Guerrero y Tlaxcala, por lo que reiteró el llamado a la ciudadanía a no confiar en intermediarios que prometen obtenerlas de manera rápida o sin acudir personalmente.
“Si alguien les pide una foto, documentos y luego les entrega una licencia ya hecha, es falsa. El trámite es personalísimo”, concluyó.








