Foto: Archivo
Tingüindín, Mich., a 13 de febrero de 2026.— El miedo volvió a recorrer los caminos de la sierra michoacana luego de que elementos del Ejército Mexicano descubrieran una camioneta abandonada repleta de presuntos artefactos explosivos, en un hecho que confirma la creciente violencia que azota la región.
Los hechos ocurrieron al mediodía del pasado 11 de febrero, cuando personal militar realizaba recorridos de vigilancia en un solitario camino de terracería del paraje conocido como Cerro Grande, en las inmediaciones de la comunidad de Aquiles Serdán, municipio de Tingüindín.
A simple vista parecía un vehículo abandonado entre la maleza. Sin embargo, al acercarse, los soldados hicieron un escalofriante hallazgo: en la batea de una camioneta tipo pick up blanca se encontraban ocho artefactos metálicos tubulares con cableado expuesto, similares a los explosivos improvisados que utiliza el crimen organizado para sembrar terror y muerte.
Ante el riesgo inminente de una explosión, la zona fue acordonada de inmediato, generando tensión entre los habitantes cercanos. Especialistas antiexplosivos fueron movilizados desde Cotija, quienes realizaron maniobras de alto riesgo para retirar y destruir los artefactos en un sitio seguro.
La camioneta fue posteriormente remolcada con apoyo de grúas procedentes de Jiquilpan, mientras las autoridades mantienen hermetismo sobre el posible grupo criminal responsable.








