Ciudad de México, a 3 de enero de 2026.— En apenas 52 días, Michoacán se convirtió en el escenario de una ofensiva de gran escala del Estado mexicano. Desde el 10 de noviembre de 2025 y hasta el 1 de enero de 2026, fuerzas federales y estatales han desplegado un operativo permanente que deja cifras que sacuden por su magnitud y exhiben la profundidad del conflicto en la entidad.
Como parte del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, autoridades de los tres órdenes de gobierno han logrado 307 detenciones, el aseguramiento de arsenales de guerra, explosivos, drogas sintéticas a gran escala y la desarticulación de infraestructura criminal en amplias regiones del estado.
El saldo de una ofensiva sin precedentes
Los números oficiales revelados por el Gabinete de Seguridad dibujan un panorama contundente del impacto del operativo:
- 307 personas detenidas
- 159 armas de fuego aseguradas
- 13 mil 397 cartuchos útiles
- 636 cargadores
- 252 vehículos decomisados
- 190 artefactos explosivos
- 53 kilogramos de material explosivo
- 766 kilogramos de metanfetamina
- 79 kilogramos de marihuana
- 28 mil 800 litros y 15 mil 300 kilogramos de sustancias químicas
- 19 campamentos criminales desmantelados
- 45 tomas clandestinas inhabilitadas
Explosivos y drogas: el rostro más crudo del conflicto
El hallazgo de artefactos explosivos y material para su fabricación, así como el decomiso de cientos de kilos de metanfetamina, confirma la capacidad bélica y logística de los grupos criminales que operan en Michoacán y la violencia potencial que representan para la población civil.
Las autoridades advierten que muchos de estos explosivos estaban listos para ser utilizados contra fuerzas de seguridad o comunidades, lo que subraya la urgencia del despliegue federal.
Cerco territorial y presencia permanente
El operativo incluye patrullajes, reconocimientos terrestres y proximidad social en municipios considerados focos rojos como Aguililla, Apatzingán, Tepalcatepec, Buenavista Tomatlán, Uruapan, Zamora, Lázaro Cárdenas y Morelia, así como vigilancia en zonas productivas, empacadoras e industrias cítricas, históricamente presionadas por el crimen organizado.
El mensaje: no hay tregua
Las personas detenidas y los bienes asegurados fueron puestos a disposición de las autoridades competentes para definir su situación jurídica.
El Gabinete de Seguridad reiteró que la estrategia continuará sin pausas ni repliegues, con el objetivo de recuperar territorios, desmantelar estructuras criminales y restablecer la paz pública en Michoacán.
En menos de dos meses, las cifras hablan por sí solas: el operativo apenas comienza y el cerco se estrecha.









