Tingüindín, Mich., a 4 de febrero de 2026.— Lo que comenzó como una ficha de búsqueda terminó en uno de los hallazgos más brutales de los últimos días en Michoacán. El cuerpo desmembrado de Paola Jazmín T., de 34 años de edad, quien permanecía desaparecida desde el 29 de enero y contaba con Alerta Alba activa, fue localizado dentro de bolsas de plástico abandonadas a la orilla de la carretera Tacátzcuaro–La Magdalena.
El descubrimiento se produjo tras un reporte ciudadano que alertó a la Policía Municipal sobre la presencia de dos bolsas sospechosas tiradas en el acotamiento. Al acudir al lugar, los agentes confirmaron el peor escenario: restos humanos correspondientes a una mujer, evidenciando un crimen de extrema violencia.
La escena fue acordonada de inmediato y se solicitó la intervención de la Fiscalía General del Estado. Peritos realizaron el levantamiento de indicios en un entorno que volvió a exhibir la crudeza con la que operan los grupos criminales en la región
Horas más tarde, autoridades confirmaron que la víctima era Paola Jazmín, quien había sido vista por última vez la noche del 29 de enero, alrededor de las 8:00 p.m., en el municipio de Cotija.
Desde entonces, su paradero era desconocido, lo que llevó a sus familiares a denunciar su desaparición y activar los protocolos de búsqueda.
El cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense para los trámites legales y su posterior entrega a la familia, que durante días mantuvo la esperanza de encontrarla con vida.
Hasta el momento, la Fiscalía no ha informado sobre detenidos ni sobre el móvil del crimen.
El caso se suma a la larga lista de mujeres desaparecidas que terminan siendo localizadas sin vida, en un contexto de violencia que sigue cobrando víctimas mientras las investigaciones avanzan lentamente.








