Morelia, Mich., a 27 de enero de 2026.— Un vehículo de lujo valuado en millones de pesos, robado en los Estados Unidos, circulaba impunemente por las calles de Morelia cargando un arma de fuego y presuntas piezas arqueológicas, hasta que fue interceptado durante un operativo de la Guardia Civil.
El fiscal de Michoacán, Carlos Torres Piña, confirmó que se trata de un Ferrari 488 GTB, color blanco, el cual fue detectado cuando era conducido a exceso de velocidad sobre la avenida Acueducto, una de las zonas más emblemáticas de la capital michoacana.
El automóvil participaba en el evento privado “Keko Fest”, organizado con motivo del cumpleaños de un particular, cuando llamó la atención de las autoridades. Al verificar su estatus en el sistema del C5, se confirmó que el vehículo contaba con reporte de robo vigente en los Estados Unidos.
La sorpresa no terminó ahí. Durante la inspección del deportivo de alta gama, los elementos de seguridad localizaron un arma de fuego calibre 9 milímetros, así como diversas piezas arqueológicas, cuyo origen y legalidad ahora son materia de investigación.
Ante estos hallazgos, el conductor y su acompañante fueron detenidos y puestos a disposición de la Fiscalía General del Estado, instancia que ya realiza las gestiones correspondientes para la devolución del Ferrari a las autoridades estadounidenses.
El fiscal precisó que el conductor continúa bajo investigación, mientras se profundiza en la procedencia del arma y de las piezas históricas, lo que podría derivar en delitos federales y nuevas líneas de investigación.
Un Ferrari robado, una fiesta privada, un arma y vestigios del pasado mexicano: la postal de un caso que vuelve a exhibir cómo el lujo y la ilegalidad pueden circular a toda velocidad por las calles de Morelia.








