Armas, tigres y autos robados: destapan mercado negro que opera en grupos de WhatsApp en Michoacán

Armas, tigres y autos robados: destapan mercado negro que opera en grupos de WhatsApp en Michoacán
Autor: Redacción / Noventa Grados | Fecha: 7 de Marzo de 2026 a las 21:32:00

Morelia, Mich., a 7 de marzo de 2026.— En las sombras de los teléfonos celulares, lejos de la vista de las autoridades y protegido por el cifrado de las aplicaciones de mensajería, opera un inquietante mercado negro donde se venden armas de alto poder, vehículos robados y hasta animales exóticos. Todo ocurre dentro de grupos privados de WhatsApp que funcionan como verdaderos catálogos clandestinos al alcance de cualquiera.

Una investigación periodística de Milenio reveló que en estos chats, integrados por decenas de usuarios, se ofertan armas cortas y largas de diversos calibres, nuevas o usadas, con precios que parecen sacados de un mercado informal, pero con el potencial de alimentar la violencia que azota a la entidad.

Pistolas, rifles de asalto y municiones al mejor postor

Dentro de uno de estos grupos, integrado por más de 130 miembros y creado a finales de 2025 por administradores con lada de Uruapan y Zitácuaro, se publican constantemente fotografías y precios de armamento. Entre las ofertas aparecen pistolas calibre .25 que se anuncian en 13 mil 500 pesos, así como armas calibre .38 Súper cuyo costo ronda los 18 mil pesos. También figuran modelos populares entre la delincuencia, como las pistolas Glock calibre 9 milímetros que se ofrecen en alrededor de 36 mil 500 pesos, mientras que algunos revólveres pueden encontrarse en aproximadamente 15 mil pesos.

El catálogo clandestino no se limita a armas cortas. En los mismos grupos también se promocionan rifles y fusiles de alto poder capaces de provocar graves daños. Entre ellos destacan rifles R-15 con precios cercanos a los 52 mil pesos, fusiles AK-63 que se venden hasta en 70 mil pesos e incluyen cargadores adicionales, así como rifles AR-10 que alcanzan los 60 mil pesos. Incluso aparecen ofertas de fusiles Colt M4 equipados con rompe llamas, cuyo precio se mantiene oculto en las publicaciones. A la par de las armas, también se comercializan municiones, desde cajas de cartuchos para rifles R-15 hasta paquetes combinados con balas para fusiles conocidos popularmente como “cuerno de chivo”.

El mercado clandestino no se limita a las armas

Lo que más llamó la atención de la investigación es que el grupo funciona como una especie de tianguis criminal digital donde no solo se comercian armas. Entre los mensajes y fotografías compartidas por los usuarios también aparecen anuncios de vehículos presuntamente robados que se ofrecen a precios considerablemente bajos en comparación con su valor real en el mercado.

En uno de los casos detectados se ofrecía una camioneta SEAT Arona por alrededor de 50 mil pesos, vehículo que presuntamente habría sido sustraído de una “madrina”, nombre con el que se conoce a los remolques utilizados para transportar autos nuevos. Además de vehículos, algunos usuarios también han publicado la venta de animales exóticos. Uno de los ejemplos más llamativos fue el anuncio de un cachorro de tigre blanco que, según la publicación, se encontraba en Morelia.

Regiones bajo influencia criminal

Las publicaciones dentro de estos grupos apuntan a vendedores ubicados en distintos municipios del estado, entre ellos Lázaro Cárdenas, Apatzingán, Parácuaro, Uruapan, Paracho y la capital Morelia. Varias de estas regiones han sido señaladas durante años como zonas de fuerte presencia del crimen organizado.

En dichos territorios operan células criminales vinculadas con organizaciones como el Cártel Jalisco Nueva Generación, grupos armados conocidos como Los Viagras y remanentes del antiguo grupo criminal de Los Caballeros Templarios, lo que ha convertido a estas zonas en escenarios recurrentes de violencia y disputas territoriales.

La batalla de las autoridades

Autoridades estatales aseguran que ya tienen conocimiento de este tipo de mercados clandestinos que operan dentro de aplicaciones de mensajería. Elementos de la Policía Cibernética realizan patrullajes digitales constantes para detectar grupos en los que se cometen delitos y, mediante perfiles encubiertos o usuarios simulados, logran infiltrarse para obtener información que permita identificar a los responsables.

Cuando se detecta la posible comisión de delitos federales, como el tráfico de armas, los casos se canalizan a la Fiscalía General de la República, mientras que las autoridades estatales continúan colaborando con labores de inteligencia para ubicar a los involucrados y desmantelar estos espacios clandestinos.

El gran obstáculo: el cifrado

Uno de los principales retos para las autoridades es el sistema de cifrado de extremo a extremo con el que funciona WhatsApp, aplicación propiedad de Meta Platforms. Este mecanismo impide que terceros, incluida la propia empresa tecnológica, puedan acceder al contenido de los mensajes intercambiados entre los usuarios.

Debido a ello, las investigaciones dependen en gran medida de denuncias ciudadanas o de la infiltración de agentes dentro de los grupos. Este mismo nivel de privacidad ha sido aprovechado por organizaciones criminales para coordinar actividades ilícitas y facilitar la compra y venta de diversos productos ilegales.

Un mercado criminal en el bolsillo

Especialistas en seguridad advierten que el uso de aplicaciones de mensajería para actividades ilícitas refleja la rapidez con la que el crimen organizado se adapta a la tecnología. Lo que antes requería contactos en la calle o intermediarios ahora puede concretarse mediante unos cuantos mensajes enviados desde un teléfono celular.

Así, rifles de asalto, pistolas, municiones, vehículos robados e incluso animales exóticos pueden cambiar de manos dentro de chats privados, demostrando que en plena era digital el mercado negro también encontró un espacio para operar silenciosamente desde la pantalla de un celular.

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