Ciudad de México, a 22 de octubre de 2026.- Una vacuna experimental diseñada a partir de las características de cada tumor mostró resultados favorables en pacientes con melanoma, al reducir el riesgo de que el cáncer reaparezca o de morir en un 42%, cuando se administra junto con un tratamiento de inmunoterapia. Sin embargo, los nuevos resultados reflejan un beneficio menor al reportado en investigaciones anteriores.
El tratamiento es desarrollado por las farmacéuticas Moderna y Merck y fue evaluado en un ensayo clínico de fase 3, en el que participaron mil 137 personas con melanoma cutáneo de alto riesgo que se habían sometido a una cirugía para extirpar el tumor.
La investigación comparó a pacientes que recibieron la vacuna experimental, denominada intismeran autogene, junto con pembrolizumab, con otro grupo que únicamente recibió este último medicamento, comercializado como Keytruda.
Entre los resultados, se observó que, después de dos años, el 82.2% de los pacientes tratados con la combinación permanecía vivo y sin recurrencia de la enfermedad, frente al 70% de quienes recibieron solamente inmunoterapia.
La vacuna utiliza tecnología de ARN mensajero para ayudar al sistema inmunitario a reconocer características específicas de las células cancerosas. Para ello, se analiza el tumor de cada paciente y se desarrolla una fórmula personalizada que busca generar una respuesta defensiva contra las células malignas.
Además de disminuir el riesgo de recaída o muerte, la combinación redujo en 38% la posibilidad de que el melanoma se extendiera a órganos distantes o provocara el fallecimiento del paciente. No obstante, los datos disponibles todavía no permiten determinar de manera concluyente si el tratamiento prolonga la supervivencia global.
En cuanto a la seguridad, los efectos adversos graves relacionados con el tratamiento se presentaron en el 14.2% de quienes recibieron la combinación, mientras que en el grupo tratado únicamente con pembrolizumab la proporción fue del 13.4%. Entre las reacciones más frecuentes se reportaron fiebre, fatiga y dolor en el sitio de la inyección.
Las compañías prevén solicitar la autorización de las autoridades sanitarias de Estados Unidos y han planteado la posibilidad de lanzar el tratamiento en 2027, aunque su disponibilidad dependerá de la evaluación regulatoria correspondiente.
Por ahora, la vacuna continúa en investigación y está dirigida a pacientes con melanoma de alto riesgo. Los resultados no significan que exista una vacuna universal contra el cáncer ni que el tratamiento pueda utilizarse de manera generalizada para otras enfermedades oncológicas.









