Morelia, Michoacán, a 30 de junio de 2026.– Un muestreo médico realizado a 61 niños y niñas de la comunidad de San Matías el Grande, municipio de Hidalgo, arrojó que el 50 por ciento de los estudiantes presentan indicios de daño renal.
Alejandra Martínez García, consejera de salud de la comunidad, informó que en esta primera etapa de análisis la mitad de los evaluados presentó una alteración funcional. Ante estos resultados, se efectuó un segundo muestreo en 150 niños, cuyos resultados se encuentran pendientes y fueron costeados por los propios habitantes de la zona.
“Se hizo el primer muestreo donde la mitad de los alumnos salen con alguna alteración. Esta alteración nos lleva a seguir con más estudios para descartar un problema inicial de enfermedad renal”, precisó la consejera.
La comunidad vincula estos padecimientos con la actividad de la planta geotermoeléctrica "Los Azufres" de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Según el informe técnico citado por los pobladores, los manantiales de la región presentan una toxicidad de entre el 35 y 50 por ciento por la presencia de metales pesados.
De acuerdo con los representantes de la tenencia, en lo que va del año se han diagnosticado 10 nuevos casos que requieren tratamiento de hemodiálisis en San Matías el Grande. Denunciaron que las mesas de trabajo con las autoridades estatales y federales no han derivado en soluciones técnicas ni en la aplicación de nuevos protocolos ambientales en la planta.
Ante este panorama, integrantes de la comunidad y el Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM) presentaron una queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en contra de la CFE.
Pavel Ulianov Guzmán, vocero del CSIM, señaló que la queja es por la violación al derecho a un medio ambiente sano, fundamentada en el artículo cuarto constitucional.









