Morelia, Michoacán, a 17 de enero de 2026.-En conmemoración del Día Nacional de la Masonería Mexicana, Edgardo Díaz Colín, miembro de la Muy Respetable Gran Logia Michoacana Lázaro Cárdenas, ofreció un discurso reflexivo en el que cuestionó la vigencia de los principios masónicos en un mundo dominado por el dogmatismo y la inmediatez, concluyendo que la orden es más necesaria que nunca.
Ante distinguidos miembros de logias simbólicas y maestros invitados, Díaz Colín planteó la necesidad de evaluar el aporte actual de la institución.
El orador señaló que, en la era de la "verdad líquida" impuesta por redes sociales y la amenaza de la inteligencia artificial sustituyendo el juicio humano, la Masonería se erige como un centro de unión.
Díaz Colín enfatizó que la vigencia de la Masonería reside en la defensa de aquello que no puede ser digitalizado: la conciencia humana, la espiritualidad y la capacidad de razonar en libertad.
"Ser un libre pensador es un acto más radical de la verdad. Significa dudar de las ideas, cuestionar a los tiranos del pensamiento único y tener el valor de decir no lo sé antes de investigar y corroborar que es verdadero aquello que escuchamos.", expresó.
Añadió que sin esta formación, el ser humano es meramente manipulable, y que el objetivo no es tener hombres que piensen igual, sino que piensen por sí mismos y sepan trabajar en conjunto: "Esa es la paradoja del gran arquitecto, la unidad en la diversidad."
El discurso también abordó el deber cívico de los masones, cuyo taller dijo es la patria.
Recordó que la Gran Logia Michoacana Lázaro Cárdenas es heredera de una tradición liberal y humanista, vinculada a figuras como José María Morelos y Pavón y Lázaro Cárdenas del Río, cuyo desarrollo se sustentó en una cultura ilustrada y racional.








