Querétaro, Querétaro, 1 de octubre de 2026.- Pese a las precipitaciones registradas en los últimos meses en la entidad, los niveles de almacenamiento en las principales presas de Querétaro se ubican por debajo del 50 por ciento de su capacidad general, una situación que mantiene en alerta al sector agrícola ante el cierre del ciclo productivo primavera-verano, informó Rosendo Anaya Aguilar, titular de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario (SEDEA).
Señaló que, en coordinación con Protección Civil y la Comisión Nacional del Agua (Conagua), se mantiene el monitoreo sobre el final de la temporada de lluvias, advirtiendo que, de continuar estos niveles, se proyecta un escenario complejo para el riego de punteo y el suministro de abrevaderos durante el próximo año.
Detalló que aún se recopila la información oficial sobre las hectáreas cosechadas y el volumen total alcanzado durante el periodo de temporal de este año, por lo que en los próximos días se entregará el recuento oficial.
“El ciclo agrícola aún no ha cerrado formalmente y todavía estamos a la espera de algunas lluvias finales. Sin embargo, nos preocupa que el promedio de nuestras presas esté por debajo de la mitad de su nivel. Como lo hemos hecho a lo largo de estos cinco años, iniciaremos un recorrido de lado a lado por los 18 municipios para verificar directamente las condiciones de los cultivos y del ganado al cierre del temporal”.
En comparación con años anteriores de sequía severa, donde grandes extensiones de cultivo registraron pérdidas totales, en este ciclo la afectación de temporal fue menor, aunque el funcionario prefirió reservar la cifra exacta de productores impactados hasta consolidar los reportes de campo.
Ante la proximidad de la temporada invernal y el riesgo de heladas tempranas que históricamente encarecen los productos del campo, Anaya Aguilar aclaró que los costos de la canasta básica están ligados a dinámicas de mercado nacional e internacional y no se fijan de manera local.
No obstante, puntualizó que el jitomate, la lechuga el maíz forrajero y el blanco, de consumo humano, son los principales cultivos de la región que se mantienen bajo vigilancia ante eventuales fenómenos climáticos extremas como heladas o granizadas.
Respecto al riesgo de plagas o contingencias derivadas de variaciones bruscas de temperatura, el titular de la SEDEA aseguró que los Comités Estatales de Sanidad e Inocuidad Vegetal mantienen revisiones continuas en las zonas de producción de la entidad. Hasta el momento, las autoridades descartan la presencia de plagas o contingencias fitosanitarias que pongan en riesgo la producción local o la salud del consumidor.









