Morelia, Michoacán, a 8 de julio de 2026.- En los caminos de las comunidades de Cueramato, Cueramatillo y El Guayabo, municipio de Apatzingán, las labores de desminado se han topado con un problema recurrente, las máquinas especializadas del Ejército retiran las narcominas durante la mañana, pero por la noche los presuntos grupos delictivos vuelven a instalarlas.
La diputada local Sandra Garibay Esquivel indicó que, pese al despliegue de equipo militar especializado, el mayor riesgo se concentra en las primeras horas del día, cuando los explosivos ya han sido recolocados.
“Por eso, si te fijas, las minas que han explotado han sido entre las 5 y 6 de la mañana, a la hora en que los jornaleros van a su trabajo”, explicó.
La legisladora confirmó que el Ejército mantiene identificados los artefactos, los drones y las comunidades afectadas, y que el equipo de maquinaria pesada se encuentra en la región para realizar recorridos permanentes de rastreo.
Garibay señaló que, pese al riesgo latente, muchas familias optan por regresar a sus parcelas durante el día para trabajar y retirarse por la tarde, ante la falta de alternativas económicas.
La diputada pidió que las labores de rastreo con maquinaria especializada sean permanentes y recurrentes, no solo para garantizar el retorno definitivo de los desplazados, sino para proteger la vida de los jornaleros y productores que día a día arriesgan su integridad en el campo.









